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domingo, 27 de diciembre de 2015

GUARDIANA DE LA VIDA NACIENTE


 
 


Afirmaría que fue Juan Pablo II el primero que dijo que había que “defender la vida con la madre, no contra la madre”. Con este planteamiento se dio un giro al enfoque  de la defensa de la vida. Fue un conceder sin ceder. Frente a los que defienden el derecho a la vida del niño y los que hablan del derecho a decidir de la mujer, hay que admitir que la naturaleza ha otorgado a la mujer el papel de ”guardiana” de la vida “naciente” y urge que lo desempeñe con libertad y justicia. Si no ejerce adecuadamente el papel que le ha sido otorgado es la propia naturaleza la que se ensaña con ella con crueldad y la convierte en una víctima más del aborto. Pero la mujer no puede estar sola en esta labor porque la vida que nace es cosa de dos. Y una sociedad envejecida ha de dar a la familia, y más en concreto a la mujer, la ayuda que necesita.

El debate intelectual del aborto es un debate ganado científicamente desde el momento en que se descubrió que el ADN contiene toda la información genética necesaria para dirigir el desarrollo del nuevo ser y para identificarlo como distinto de la madre. Los partidarios del aborto no suelen utilizar argumentos científicos, ni filosóficos sino slogans y afirmaciones casi siempre sin demostrar. Raramente se preguntan cuándo empieza la vida humana ni qué valor tiene cada vida humana.

Entonces cabe hacerse la pregunta ¿por qué se aborta? y responderla si queremos solucionar este problema que lacra nuestra sociedad.

Santiago Mata comenta que “una mujer no decide abortar, o es empujada por otros a hacerlo, porque suponga que lo que tiene dentro no es un ser humano. Más bien al contrario: sabe que lleva dentro un ser humano y en eso consiste el problema". El problema es que muchas personas consideran que no pueden tener, al menos en ese momento, un hijo. Y ante un mundo que se les viene encima, consideran el aborto como solución. El escaso tiempo de vida, el tamaño del embrión pueden influir en la decisión de abortar: mientras ese ser es pequeño, no sufre, y pocas personas se enterarán.

A modo de justificación, puede surgir entonces el argumento de que aún no era humano” y “caerse en el error de definir la humanidad por alguna de sus características. Pero esa justificación no es el auténtico motivo por el que se obra sino que la verdadera razón es, como hemos dicho, el rechazo que se experimenta por un ser que ya existe y que nos complica la vida. Por eso el apoyo de la sociedad y del Estado tiene una importancia crucial. Santiago Mata afirma que “la paradoja es que cuando  se abandona el mero “hecho de vivir” como fundamento de la existencia de una persona humana, es imposible encontrar un fundamento sólido en que apoyarla. No hay hechos clave, sino datos que no modifican el ser y así llegamos al extremo de no poder estar seguros de la humanidad de un hombre que duerme. (…) En último término, la pregunta no es científica, sino ética. La duda no está en si sabemos cuándo comienza la vida humana, sino en si estamos dispuestos a respetarla. ”.

La Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) hizo una encuesta en la que participaron casi dos mil mujeres que habían abortado y el 87% de ellas afirmaba que la causa principal por la que abortaron fue la falta de apoyo o el abandono de su pareja. Son los hombres los que dejan embarazadas a las mujeres, y detrás del slogan “Derecho a decidir” se puede entrever un “Apáñatelas como puedas”. El hombre, ante la vida que empieza, debe asumir sus responsabilidades y recuperar sus derechos

Comenzamos una nueva legislatura y muchos políticos están anestesiados ante este grave problema que tiene nuestra sociedad, y sobre el que está cayendo una cortina de silencio, mientras que el legado de Zapatero, validado por Rajoy, va haciendo su labor destructora lentamente. Es necesario una acción conjunta, tanto por parte de los que defienden la vida –pro-life-, como por parte de los que defienden que la mujer ha de decidir –pro-choice-, entendiendo que la mujer es la guardiana de la vida naciente, y sin que en esta posición se enmascaren posturas pro-aborto.

El día de los Santos Inocentes es un buen día para romper esta cortina de silencio que se está tendiendo en España.

El tribuno caminaba despacio. Tenía, como casi todos los hombres dela VII Gemina, callos y sabañones en los dos pies después de la larga marcha desde Hispania. Se permitió una sonrisa. Pronto se correría la voz al norte de las empalizadas del limes de que Marco Ulpio Trajano, El Guardián del Rin, había vuelto Del libro Los asesinos del emperador de Santiago Posteguillo
 


miércoles, 15 de abril de 2015

LA LACRA DE LA DISCIPLINA DE VOTO


 
 
"La derogación de la ley del aborto de Zapatero, es ahora el tema prioritario ante el que no se puede transigir. Los diputados y senadores han de asumir que serán convertidos en las Legiones Malditas” del Partido Popular"
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Si de disciplina de voto se trata podríamos ahorrarnos mucho dinero. Bastaría con que cada partido político tuviera un solo diputado y su voto computara en la proporción que obtuvo su partido en las elecciones. De esta forma, además de tener un ahorro importante, soslayaríamos los problemas de la fórmula D’Hont, y nos evitaríamos la lacra de convertir a los diputados en hombres de paja votando contra su propia conciencia. El PSOE de Zapatero ya aplicó la disciplina de voto con la Ley Aído y ahora el PP pretende hacerlo con su falsa reforma de esa ley, que no hace otra cosa que validarla. 

En febrero siete diputados y cinco senadores dirigieron una carta al Presidente de Gobierno en La Moncloa oponiéndose a apoyar la reforma porque suponía avalar la ley vigente, que el PP tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional. El portavoz del grupo parlamentario, Hernando, les explicó que “la gente vota libremente y que se da libertad para votar de acuerdo con lo que dice el programa electoral”. Hay que tener agallas, para decir esto cuando han convertido su programa electoral en poco menos que papel higiénico -con perdón-. Medio centenar de diputados y senadores se posicionaron contra la mini-reforma siendo conscientes de que “nuestra postura significará nuestra desaparición de las próximas listas electorales”. El pasado día 6 tuvieron una nueva cita, con Rafael Hernando, como informaba El Mundo. Hernando ha intentado diversas argucias y amenazas, y ha manifestado públicamente que el aborto no es un derecho y parece dispuesto a eliminar esta expresión pero no es suficiente. Entre todos los diputados, hay tres que se mantienen inflexibles en su postura. Se trata de los diputados Lourdes Méndez Monasterio diputada por Murcia, José Eugenio Azpiroz de Guipúzcoa y Javier Puente, que honra a nuestra comunidad de Cantabria. Serán sancionados con 1200 euros. Esperemos que los demás diputados y senadores tampoco muevan el listón que es derogar la ley de Zapatero.

Entre los firmantes provida existe la convicción de que “el giro sobre el aborto no se debe a  proyecciones sociológicas de Pedro Arriola, sino sobre todo a presiones internaciones, tanto desde la ONU como desde Bruselas”. Convicción que también manifesté en esta Tribuna en un artículo “Quid est Veritas”, el pasado 29 de Diciembre.

Por su parte Celia Villalobos afirmó en televisión que “lo que no cabe en el PP son las personas que dicen no al aborto”. Los militantes del PP lo tienen complicado porque es indignante dejar el partido en manos de unos pocos que controlan el partido de forma poco democrática. Los electores lo tienen más fácil porque el voto pro-vida ya no es un voto cautivo y hay líderes políticos que no están hipotecados con ideologías extrañas y están abiertos a razonar y buscar la verdad.

En la manifestación del pasado 14 de marzo “Cada vida importa” se vio la punta del iceberg del voto a favor de la vida, que es el voto de todas las personas de buena voluntad que saben que el primer derecho es el derecho a vivir. Eran todos los que estaban, pero no estaban todos los que son. Sería un error que tendría consecuencias importantes, si alguien se quedara simplemente con la foto de los que estaban, y no calculara el volumen del resto del iceberg.

Creo que al decidir nuestro voto debemos pensar si los candidatos hablan a favor de la vida o a favor del aborto, si –en caso de haber gobernado ya- han impulsado medidas de apoyo a las mujeres embarazadas o no, si han respetado la libertad de educación de las familias o han promovido en la escuela  el adoctrinamiento ideológico de género tan proclive al aborto, etc.” Son palabras textuales, claras e inequívocas, del discurso de Benigno Blanco.

Por desgracia, para el gobierno valemos lo que valen nuestros votos, por eso el mensaje fue rotundo. “Mientras tanto, en España surgen nuevos partidos políticos, se expanden otros que ya existían  y se contraen algunos de los de siempre. En este panorama político cambiante, los defensores de la vida deseamos que surjan mayorías parlamentarias comprometidas con la vida, hoy o mañana; y trabajaremos para que se forme una mayoría social que logre algún día determinar que un Parlamento sensible con la vida dé el paso de dictar leyes justas en esta materia.”

La derogación de la ley del aborto de Zapatero, es ahora el tema prioritario ante el que no se puede transigir. Los diputados y senadores han de asumir que serán convertidos en las Legiones Malditas” del Partido Popular. La actual ley del aborto es una ley que fue aprobada sin el consenso que tanto reclama Rajoy y bajo presiones de la industria abortista a raíz del caso Morín. El mejor planteamiento, el más fácil de defender, es derogarla y buscar el consenso en la próxima legislatura, con una generosa ley de apoyo a la maternidad y contra el envejecimiento de la población.

Es una ley que no sólo configura el aborto como un derecho, sino que contiene los preceptos más relevantes para los ciudadanos como usuarios del sistema educativo y sanitario, elaborados bajo la perspectiva de género. Es una “bomba química” contra la libertad de las personas, un arma jurídica de destrucción masiva. Los “destrozos” que se pueden hacer con ella y las bocas que se pueden llegar a tapar, son incalculables. Hasta el momento se ha optado por no asustar, porque todavía puede ser derogada, pero ha permitido que durante estos años la ideología de género vaya calando en la sanidad y en la enseñanza. En la segunda parte analizaremos el contenido de esta ley perversa que conviene tener presente.

“Firme la proclamación de emancipación hará unos dieciocho meses antes de mi segunda elección. Interpreté que tenía potestad para hacerlo, sin embargo también pensé que era posible que estuviera equivocado. El pueblo me lo haría saber. Tuvo un año y medio para meditarlo y volvió a elegirme y el 1 de febrero que viene tengo intención de firmar la decimotercera enmienda (…) Ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria excepto como castigo por un delito del cual la persona haya sido debidamente condenada, podrán existir en los EEUU o en cualquier lugar sujeto a su jurisdicción. El Congreso tendrá facultades para hace cumplir esta enmienda por medio de la legislación apropiada”. De la película Lincoln de Spielberg.
 
 


 


 

viernes, 21 de noviembre de 2014

LA VOZ DEL CIUDADANO






“El 22 de noviembre el futuro de las generaciones venideras estará en nuestras manos”


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“Votos emitidos 340, votos negativos 183, Votos afirmativos 151 Abstenciones 6. Queda rechazada la proposición no de ley, que pide la retirada del anteproyecto de ley de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada” Estas palabras del Presidente de la Cámara de Diputados del pasado mes de febrero tenían sabor histórico.  El grupo socialista que impuso con una férrea disciplina de voto una Ley 2/2010 que proclamaba el aborto como derecho e introducía la ideología de género en la enseñanza y la sanidad, vio cómo en un régimen de libertad de conciencia se ratificaba la Ley de Protección del Concebido de Alberto Ruiz Gallardón.

La votación se realizó de forma secreta y el número de votos favorables fue superior a los escaños del PP. El resultado fue espectacular si consideramos que el no al aborto actualmente es políticamente incorrecto en la opinión pública. Después de esta votación no se entiende qué extrañas consignas han llevado a Mariano Rajoy a echar por tierra un proyecto que le hubiera permitido revalidar mayorías y cuyo anteproyecto ya había sido aprobado por el Consejo de Ministros. Ruiz Gallardón tampoco lo entiende y lo ha manifestado  con claridad el pasado día 13 de noviembre en el XVI Congreso Católicos y Vida Pública de la Asociación Católica de Propagandistas: «Me da igual, no me importa que haya sido porque lo haya promovido un lobby económico o porque alguien haya podido pensar que es un beneficio electoral, es lo de menos (…) Ninguno de los motivos esgrimidos se puede anteponer al deber moral de cualquier ser humano de defender la vida de sus semejantes” Gallardón consideró “terrible que las personas ostenten distintos derechos en función de que tengamos una discapacidad o no”.

Últimamente, se ha hablado de nuevo de la aprobación de un plan de familia, hecho positivo que hay que valorar. Entre el blanco y el negro está la escala de los grises y ahí es donde se encuentra cómodo Rajoy, pero en el tema del aborto la “delgada línea roja” es la derogación de la Ley Zapatero, de un plumazo, sin miramientos. Si el gobierno no lo hace, ya puede poner maquillajes, aunque sean medidas acertadas, que no va a recuperar el voto pro-vida. El voto pro-vida es un voto intelectual, racional que se basa en la búsqueda de la verdad y en la apuesta desinteresada por el bien Común. No se le engaña fácilmente con sucedáneos, ni con técnicas de “spot publicitario”.

Gallardón ha reconocido que el cambio que él preconizaba tuvo “menos apoyo” de la opinión pública del que esperaba. Pretender que un ministro, un gobierno, solucione un problema de gran calibre como este, mientras vemos los debates tranquilamente por televisión es demasiado pretencioso. El testigo lo ha de recoger ahora la sociedad civil, el ciudadano, para restaurar la cultura de la vida, de la maternidad y la familia en el corazón de nuestra legislación. Mañana día 22 de Noviembre todas las personas de buena voluntad sin “discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, están llamadas a MANIFESTARSE bajo el lema CADA VIDA IMPORTA, para defender a aquellos que protege la constitución en su artículo número 15 cuando dice “Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, …;  y el Tribunal constitucional cuando en el fundamento jurídico 9 de la Sentencia 53/85 plantea el aborto como un conflicto entre los derechos de la mujer y la protección de la vida del nasciturus. “Ni esta puede prevalecer incondicionalmente frente a aquellos, ni los derechos de la mujer pueden tener primacía absoluta sobre la vida del nasciturus, dado que dicha prevalencia supone la desaparición, en todo caso, de un bien no solo constitucionalmente protegido, sino que encarna un valor central del ordenamiento constitucional” y el Tribunal Europeo cuando señala que “el aborto no es un asunto privado ni un derecho incondicional de la mujer, ya que “el derecho a la vida privada de la mujer debe ser ponderado con otros derechos en conflicto, incluyendo los derechos del niño no nacido”. Y la voz de la conciencia cuando nos dice “No matarás”. Y el sentido común cuando nos pide “prudencia, porque todos hemos sido embriones y no estamos hablando de melones ni de sandías”. Y la ciencia cuando confirma que “el óvulo recién fecundado ya tiene un código genético propio que determinará su desarrollo físico”.

Ruiz Gallardón acertó cuando comparó la reforma del aborto con la abolición de la esclavitud y afirmó que no hay nada más progresista que defender al concebido no nacido. Aunque el drama del aborto es mucho mayor que el de la esclavitud podemos establecer un claro paralelismo entre ambos. Cada día mueren en España más de 300 niños no nacidos víctimas del aborto; unos 120.000 al año más todos los destrozos causados por la píldora del día después. Demasiada sangre derramada sin que ninguna ley se pregunte ¿cuándo empieza la vida humana? y ¿qué valor tiene la vida humana?.

La magistral película Lincoln de Steven Spielberg describe cómo fue abolida la esclavitud en los Estados Unidos de América. Tiene diálogos de gran calado donde contrasta la profundidad de los momentos históricos que se viven con la falta de miras en algunos políticos republicanos que se pliegan ante las dificultades y no ven más allá del corto plazo. En un determinado momento Lincoln les reprende con palabras duras como estas:

Escuchar todo esto me supera y no puedo tomar ni una condenada medida que  tenga un mínimo valor o sentido humano hasta que logremos curarnos de la esclavitud y acabemos con la pestilente guerra. Y me da igual que ustedes o cualquier otro lo sepa o no lo sepa; yo sé que lo que necesito es esto. Esta enmienda es la cura. Ahora somos el centro de atención del mundo entero. Ahora, el futuro de la dignidad humana está en nuestras manos. Se ha derramado sangre para alcanzar este momento. Ahora, ahora, ahora … y ustedes refunfuñan, incordian y escurren el bulto como mercachifles, politicastos, fatigosos… Vean lo que tienen ante ustedes. Vean el aquí y el ahora, eso es lo más difícil, es lo único que cuenta. La abolición de la esclavitud mediante disposiciones constitucionales señala y determina el destino de los tiempos venideros, no sólo de los millones que hoy viven sometidos, también de los futuros millones que nacerán”. A continuación sentencia con energía: “Soy el presidente de los EEUU de América, investido de un poder inmenso. Van a procurarme esos votos”.

Palabras claras que marcan un horizonte y un sendero para construir el futuro. Parafraseando a Lincoln podemos decir que “a pesar de la crisis de valores, a pesar de la corrupción y la crisis económica, a pesar de la indecisión del gobierno, este es el aquí y el ahora, este es el Norte, la defensa de la vida que requieren los tiempos que corren “y que determina el destino de los tiempos venideros”. El día 22 de Noviembre los ojos del mundo entero estarán puestos en Madrid y el futuro de las generaciones venideras estará en nuestras manos. La sociedad ha de dar un fuerte SI A LA VIDA, ha de lanzar un mandato imperativo a los que gobiernan, que marque un punto de inflexión hasta hacer desaparecer la cultura de la muerte y la ideología de género que nos han impuesto.

Publicado en El Mundo Cantabria el 21 de noviembre de 2014
 

sábado, 27 de julio de 2013

UN ABRAHAM LINCOLN” PARA ABOLIR EL ABORTO. (II)





 
 

En el día de la Infancia hemos de incluir también a los no nacidos
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En la primera parte hemos expuesto el texto de la enmienda que abolió la esclavitud en Estados Unidos tal y como se redacta en la magistral película Lincoln de Steven Spielberg con 12 nominaciones y 2 Óscar; y hemos establecido un paralelismo con la abolición del aborto. Ahora vamos a esbozar los criterios de actuación, y el texto que podría enmendar la Constitución Española para abolir el aborto y la Ley Orgánica que la desarrolle.
“Cuando se rindan, manden sus muchachos a sus casas, a sus granjas y a sus negocios…Que prevalezca la generosidad no el castigo; no quiero eso. Y sus dirigentes, … si salieran del país cuando me dé la vuelta, no me molestaría nada. Cuando llegue la paz no todo tiene que ser muerte”
 
Este mismo espíritu lo podemos encontrar en el Decálogo a favor de la vida que marca una forma positiva de actuación capaz de aunar voluntades muy dispares: ‘1. La pregunta clave ¿Cuándo empieza la Vida Humana? / 2.- Estamos a favor de la Vida. / 3. Defendemos la vida con la madre, no contra la madre./ 4. La defensa de la vida interpela tanto a la madre como al padre. / 5. El aborto es abolido cada vez que una mujer embarazada con el apoyo del padre de su hijo decide seguir adelante con su embarazo. / 6. Cuando la mujer no tiene apoyo su libertad se ve mermada y con frecuencia se ve abocada a abortar. / 7. El aborto tiene dos víctimas: El hijo y la madre. / 8. El aborto destroza la psicología de la mujer. / 9. Las mujeres que han abortado pueden ser las mejores defensoras de la vida porque han sufrido el drama del aborto. Serán las personas que han abortado las que hagan posible la desaparición del aborto. / 10. El aborto será abolido igual que fue abolida la esclavitud.
El día que consigamos que se cumpla su punto 10 nos podríamos encontrar con la siguiente enmienda en el inicio del artículo 15 de la Constitución Española: “Todos, nacidos y no nacidos, tienen derecho a la vida …” con un apartado 2 que dijera: “Se reconoce el inicio de la vida humana, y por tanto se le otorga dignidad de persona humana y sujeto de derechos, a todo óvulo fecundado, que se identifique con un ADN distinto del ADN del padre y distinto del ADN de la madre”.  Y un apartado 3 “El Congreso tendrá facultades para hacer cumplir esta enmienda por medio de la legislación apropiada
 
El ADN no sólo es código de identificación, sino también de edificación y conservación de todo el ser vivo, desde su primer instante. Está compuesto por bases nitrogenadas que se combinan en forma de genes unidos en largas moléculas. El ADN es mucho más que el DNI de cada ser vivo. El ADN, código universal que heredan todos los seres vivos, con su capacidad de replicación, mutación y programación, es asombrosamente perfecto y cumple el trascendental papel de molécula de la vida. Una de las maravillas que presenta es su capacidad de replicación. Cuando llega la hora de producir una nueva molécula, los dos filamentos se abren como una cremallera y cada uno sirve de plantilla para la copia de un nuevo filamento parejo. En el año 2000 el premio Nobel de Medicina Hamilton Smitch, entrevistado recientemente en El Mundo, logró secuenciar el genoma humano (ADN). Podemos leer la secuencia del ADN, pero apenas sabemos en qué se traducen sus instrucciones. (hemos de precisar que Hamilton Smith está sujeto a fuertes críticas que le acusan a él y su equipo de jugar a “ser como dioses”).
Jèrôme Lejeune, padre de la genética clínica, catedrático en La Sorbona, explica que “la primera célula que se divide activamente y va a alojarse en la pared uterina, es un ser humano distinto de su madre”, con una individualidad genética perfectamente establecida. Seis o siete días más tarde, ese pequeño embrión, minúsculo como una cabeza de alfiler, ya dirige su propio destino y da órdenes a su madre: por un mensaje químico, estimula el funcionamiento del cuerpo amarillo del ovario y suspende el ciclo menstrual. Al cabo de un mes, será como un grano de arroz, pero su corazón ya late desde hace una semana, y sus brazos, sus piernas, su cerebro y su cabeza están esbozados”.
 
Realmente el ADN del óvulo fecundado es nuestro gran aliado para acotar científicamente la defensa de la vida.
 
La Ley orgánica que desarrolle el derecho a la vida previamente acuñado en la Constitución deberá tener párrafos y declaraciones de intenciones relativos a la protección del embrión: “el embrión deberá ser defendido en su integridad, cuidado y atendido médicamente en la medida de lo posible, como todo otro ser humano” ;  al diagnóstico prenatal “el diagnóstico prenatal es lícito, pero un diagnóstico que atestigua la existencia de una malformación o de una enfermedad hereditaria no debe equivaler en ningún caso a una sentencia de muerte, y si así fuere es  contrario a esta ley” ;  a la producción de embriones “se prohíbe la producción de embriones humanos destinados a ser explotados como «material biológico» disponible” ;  a las intervenciones en el patrimonio cromosómico (ADN) “algunos intentos de intervenir en el patrimonio cromosómico y genético no son terapéuticos, sino que miran a la producción de seres humanos seleccionados en cuanto al sexo u otras cualidades prefijadas. Estas manipulaciones son contrarias a la dignidad de la persona, a su integridad y a su identidad, siendo por tanto prohibidas por esta ley” ;  a la eutanasia “, la eutanasia directa que consista en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas es contraria a la dignidad de la persona y por tanto queda prohibida por esta ley”…”una acción o una omisión que, de suyo o en la intención, provoca la muerte para suprimir el dolor, constituye un homicidio”; al encarnizamiento terapéutico “La interrupción de tratamientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados a los resultados puede ser legítima si con esto no se pretende provocar la muerte sino que se acepta no poder impedirla. Las decisiones deben ser tomadas por el paciente, si para ello tiene competencia y capacidad o si no por los que tienen los derechos legales, respetando siempre la voluntad razonable y los intereses legítimos del paciente; a la cooperación al suicidio “La cooperación voluntaria al suicidio es contraria a esta ley.
 
Concluimos con Lincoln “la esclavitud señor ha terminado…y en todo caso, todo lo que se pueda demostrar con sangre y sacrificio ya está demostrado a estas alturas. Detengamos de una vez esta sangría”
 

viernes, 26 de julio de 2013

“UN ABRAHAM LINCOLN” PARA ABOLIR EL ABORTO. (I)



En el día Internacional de la Infancia también hemos de incluir a los no nacidos



Ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria excepto por un castigo del cual la persona haya sido debidamente condenada, podrán existir en los EEUU o en cualquier lugar sujeto a su jurisdicción. El Congreso tendrá facultades para hacer cumplir esta enmienda por medio de la legislación apropiada”. Es el texto de la XIII enmienda a la Constitución de Estados Unidos que cerró las puertas a la esclavitud. Fue propuesta y adoptada el 31 de Enero de 1865. Unos meses más tarde, el 15 de abril de 1865, su propulsor, Abraham Lincoln sería asesinado.

La magistral película Lincoln de Steven Spielberg con 12 nominaciones y 2 Óscar nos describe como fue abolida la esclavitud en los Estados Unidos de América. La película tiene diálogos de gran calado donde contrasta la profundidad de los momentos históricos que se viven con la falta de miras en algunos políticos republicanos que se pliegan ante las dificultades y no ven más allá del corto plazo. En un determinado momento Lincoln les reprende con palabras duras como estas Escuchar todo esto me supera y no puedo tomar ni una condenada medida que  tenga un mínimo valor o sentido humano hasta que logremos curarnos de la esclavitud y acabemos con la pestilente guerra. Y me da igual que ustedes o cualquier otro lo sepa o no lo sepa; yo sé que lo que necesito es esto. Esta enmienda es la cura. Ahora somos el centro de atención del mundo entero. Ahora, el futuro de la dignidad humana está en nuestras manos. Se ha derramado sangre para alcanzar este momento. Ahora, ahora, ahora … y ustedes refunfuñan, incordian y escurren el bulto como mercachifles, politicastos, fatigosos… Vean lo que tienen ante ustedes. Vean el aquí y el ahora, eso es lo más difícil, es lo único que cuenta. La abolición de la esclavitud mediante disposiciones constitucionales señala y determina el destino de los tiempos venideros, no sólo de los millones que hoy viven sometidos, también de los futuros millones que nacerán”. Palabras claras, que marcan un horizonte y un sendero para construir el futuro, pese a que en la aprobación de la enmienda haya habido también sombras, marcadas por la forma en que se consiguieron algunas voluntades de la oposición demócrata hasta alcanzar la mayoría necesaria. Como dijo uno de los senadores “La medida más importante del siglo XIX, aprobada gracias a la corrupción urdida por el hombre más puro de América”…

Acierta Alberto Ruiz Gallardón cuando compara la reforma del aborto con abolir la esclavitud y afirma que no hay nada más progresista que defender al concebido no nacido. Aunque el drama del aborto es mucho mayor que el de la esclavitud, podemos establecer un claro paralelismo entre ambos. Cada día mueren en España más de 300 niños no nacidos víctimas del aborto; unos 120.000 al año en España y 1,6 millones en EEUU más todos los destrozos causados por la píldora del día después. Demasiada sangre derramada sin que ninguna ley se pregunte ¿cuándo empieza la vida humana? y ¿qué valor tiene la vida humana?.  

Pero incluso tú, Pendleton, que tenían que haberte ahorcado por traición hace años. Incluso un mezquino y un indigno como tú debería ser tratado con igualdad ante la ley. Y por eso señor diré una y otra y otra vez que no creo en la igualdad en todas las cosas sólo en la igualdad ante la ley. Esa misma igualdad es la que queremos para el no nacido.  Parafraseando a Lincoln podemos decir que “A pesar de la crisis de valores, a pesar de la corrupción y la crisis económica, este es el aquí y el ahora, este es el Norte, esta es la defensa de la vida que requieren los tiempos que corren “y que determina el destino de los tiempos venideros”. Necesitamos un hombre de Estado, un político capaz de jugarse la vida por marcar un horizonte y un sendero para construir el futuro; necesitamos un Abraham Lincoln para abolir el aborto de una vez por todas.

En la segunda parte nos meteremos en la piel de Abraham Lincoln y trataremos de esbozar los criterios de actuación y “dar forma” al texto de la enmienda que aboliría el aborto en España y el contenido de la Ley Orgánica que la desarrolle.