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viernes, 4 de agosto de 2017

EL DOGMA DE GÉNERO


CREER EN EL DOGMA DE GÉNERO

Defender la vida con la madre y no contra la madre, es el planteamiento correcto en la defensa de la vida. Erradicar la ideología de género con las personas homosexuales y no contra las personas homosexuales es el planteamiento correcto frente a la ideología de género.

Las grandes víctimas de nuestro tiempo son los niños abortados y las personas que padecen AMS, víctimas de la falta de apoyo a la familia, de la desestructuración familiar y de la Ideología de Género.

La Ideología de Género se pretende imponer como una religión y se construye sobre el dogma de que la atracción por el mismo sexo no es un trastorno sino otra forma de ser. Hasta el punto de que la Proposición de Ley que presentó en el congreso Podemos y que se votará en septiembre en su artículo 20.3 establece que “La atención sanitaria se basará en una visión despatologizadora, es decir, en la consideración de que la vivencia transexual y transgénero no es una enfermedad, un trastorno o anomalía, sino que forma parte de la diversidad humana” En la segunda parte de este dogma se cierra la puerta a cualquier prueba biológica que cuestione la voluntad y el género “sentido”: “Estará vetada cualquier prueba, exploración o test psicológico o psiquiátrico para determinar la condición de persona transexual o transgénero, así como cualquier práctica médica que limite o coarte esta libertad”

Si se afirma que la AMS es un trastorno, se incurre en homofobia. Un “pecado” contra el DOGMA DE GÉNERO que está penalizado en el Capítulo XIX. La consecuencia más inmediata es que todas las terapias están permitidas menos las curativas, que están expresamente prohibidas: Artículo 7. 3. d) Quedan prohibidas terapias que pretendan revertir la orientación sexual o la identidad de género de la persona, aún con el consentimiento de la misma o de sus representantes legales”. Y tipificadas como infracciones muy graves en el artículo 94.4 c) aunque haya consentimiento de la persona afectada: “Promover o llevar a cabo terapias de reversión de la orientación sexual o de la identidad de género. Para la comisión de esta infracción, será irrelevante el consentimiento prestado por la persona sometida a las mismas”

Todo el resto de la proposición de ley es un despropósito que afecta a toda la sociedad y que conviene leer para conocer la que se nos viene encima si es aprobada. Curiosamente el Art. 5 bis establece la obligación de divulgación de la Ley por parte de las Administración Públicas y el Art. 6 la obligación de contribuir a la visibilidad de las personas LGTBI. Sin embargo no ha habido el más mínimo debate previo que permita un conocimiento sobre la necesidad y oportunidad de la ley.

Está claro que cuando hay razones siniestras para imponer una ley llena de contravalores, cuanto menos ruido se haga antes mejor. Una vez aprobada, de lo que se trata es de cerrar bocas y para ello nada mejor que enseñar el “palo”.

Y precisamente los grandes perjudicados por esta proposición de ley son aquellos a los que dice proteger,  las personas homosexuales, las personas que padecen AMS, a los que se mete en una jaula de cristal y se les obliga a emprender una huida hacia adelante. Aquellos que ya la han emprendido pueden cometer el error de pensar que la proposición de ley les está protegiendo y beneficiando y no ser conscientes de que son una herramienta al servicio del Nuevo Orden Mundial. Una vez establecido este supuesto Nuevo Orden, cuando ya no les necesiten para nada, acabarán en el cesto de los papeles, hablando educadamente.

Los siguientes perjudicados en la ley son la Infancia. La psicología del niño es una psicología en proceso de maduración. Si en esta etapa, la ideología de género entra a saco, como impone la proposición de ley, el desastre está garantizado. Pero esto lo veremos en la próxima ocasión.

Y para el resto de la sociedad conviene saber que la ley se “mete” en todos los ámbitos con prepotencia y de forma coactiva, y se suprime la presunción de inocencia con lo cual se abre la puerta a denuncias falsas como ocurre con la violencia de género.

Por último, una observación sobre la conveniencia de no generalizar. Entre una persona que padece atracción por el mismo sexo, -un homosexual- y un activista Gay, hay grandes diferencias. Son mundos distintos y conviene tenerlo siempre presente. 

Para mayor información sobre la Ley pueden consultar los siguientes enlaces:

http://www.mishijosmidecision.org/





viernes, 29 de julio de 2016

CUANDO LA CONFUSIÓN SE INSCRIBE EN LA LEY II





Como comentábamos en la primera parte, los escritos de Maria Calvo Charro son como el marisco gallego, del que afirman los buenos cocineros que no hay que hacerle nada; lo importante es acertar en el tiempo de cocción y en el punto de sal.

Con esta idea transcribí la primera parte y transcribo ahora a continuación, la segunda parte del “capítulo 1.6 Cuando la confusión se inscribe en la Ley” de su libro “Alteridad Sexual”. Razones frente a la ideología de Género”. Y lo hago de forma literal.

Mi contribución es el tiempo de cocción y el punto de sal. El tiempo de cocción porque en la coyuntura actual, este capítulo “Cuando la confusión se inscribe en la Ley” es de rabiosa actualidad, dadas las dos leyes de Ideología de Género Dura que nos han impuesto en la Asamblea de Madrid en lo que va de año, a lo que se añade lo acaecido en Murcia y previsiblemente en Valencia. Me preguntaba si ¿Les quedará alguna otra ley de Ideología de Géero a Cifuentes y Aguado? Y el punto de Sal son estas palabras que intentan captar la atención del lector.

Como ya indiqué no hay duda que el tema es de rabiosa actualidad, y hará falta una movilización ciudadana para que la Ideología de Género no se lleve la Constitución. Rajoy, al que solo parece preocuparle la economía y la unidad de España, dudo que haga algo para impedirlo. Y si la Ideología de Género se lleva a la Constitución, la Unidad de España se romperá, simplemente porque sólo los valores unen, mientras que los contravalores dividen.

En la primera parte, María Calvo da un repaso al contenido de género del cuerpo legislativo Español, su impacto sobre la familia y las conclusiones en forma de Hoja de Ruta de Implantación de Ideología de Género del Congreso Género, Constitución y Estatutos de Autonomía INAP 4 Y 5 de Abril de 2005 aclarando el interés social del Matrimonio entre un hombre y una mujer, y el nulo interés de una unión como las homosexuales que no aporta nuevos ciudadanos en la sociedad.

CUANDO LA CONFUSIÓN SE INSCRIBE EN LA LEY

La familia formada por padre y madre no es igual, y por lo tanto no puede regularse por la Ley como si así fuera, a otras relaciones o situaciones: madres solteras, parejas homosexuales, sencillamente porque sus consecuencias y efectos, en la psicología de los sujetos (especialmente de los hijos) y de la sociedad, no son los mismos. Las dos figuras, paterna y materna, son esenciales, indispensables, para el equilibrado desarrollo de la personalidad y para una correcta socialización. Si falta la alteridad sexual, al niño le faltará lo más esencial para su correcto desarrollo psíquico y sus consecuencias estamos solo comenzando a percibirlas. El crecimiento correcto de un hijo solo es posible en la alteridad sexual.

Estamos presenciando la existencia de una “bulimia” de legislar a propósito del más mínimo problema de la sociedad, sin analizarlo, sin confrontarlo con la historia de la sociedad y de las mentalidades y sobre todo con una concepción antropológica.

El Derecho se ha convertido en un mero reproductor de las pautas éticas planteadas desde Naciones Unidas, erigida en la nueva autoridad moral de la globalización. La consecuencia es la desprotección de la persona como hombre y como mujer, con sus específicas características, inquietudes, prioridades, necesidades y exigencias vitales.

Las leyes que favorecen lo indiferenciado destruyen la base antropológica sobre la que se asienta nuestra sociedad. Se ha perdido la idea de una “verdad” sobre el hombre, cuya psicología se muestra fragmentada e impulsiva, carente de todo vínculo social. En esta situación nos vemos obligados a defendernos frente a la propia ley que ha perdido su dimensión universal y que confunde la verdad objetiva con la verdad individual y subjetiva.

En este tipo de leyes, al relativismo moral se une un radical positivismo jurídico, pues, a pesar de ser claramente perjudiciales para el desarrollo integral de la persona, al atentar contra su propia esencia, se consideran justas por el mero hecho de haber sido aprobadas por el Estado. En definitiva, lo importante, como dijera Luhmann, es la funcionalidad de la norma y no la rectitud de sus contenidos.

Cuando desde el poder público se siguen tomando las decisiones sin buscar coherencia alguna con los fundamentos antropológicos del sentido del hombre que se han construido a lo largo de los siglos, el Estado pierde su función primigenia y deja de ser el garante del bien común. Cuando el Estado desprecia aquellos valores que se apoyan sobre fundamentos antropológicos, se convierte simplemente en el gestor de reivindicaciones y tendencias dispersa, expresadas por grupos de presión o individuos (vemos actualmente la fuerza inmensa de los lobbies de homosexuales; feministas radicales y abortistas) perdiendo de este modo su credibilidad. En estas circunstancias, el derecho pierde la capacidad progresivamente de definir la familia cuyo concepto queda en manos del criterio subjetivo de cada uno, incluyendo, por qué no, la poligamia. La familia, de sujeto jurídico de por sí, se convierte ahora necesariamente en objeto, al cual se tiene derecho y que, como objeto de un derecho, se puede adquirir:

El Estado no puede erigirse en poseedor del sentido último. No puede imponer una ideología global ni una religión (tampoco laica) ni un pensamiento único. Y el Derecho no puede ignorar las verdades antropológicas y científicas elementales (sobre la alteridad sexual). “No respetar la lógica da lugar a enunciados insostenibles (ex falso sequitur quodlibet); construir conceptos normativos de espaldas a la ciencia da pie a enunciados disfuncionales y anacrónicos” (Sánchez-Ostiz, 2009). Los datos de la biología deberían ser para el jurista un referente o límite, puesto que delimitan un marco dentro del cual es razonable emitir un juicio o tomar una decisión normativa.

Estos cambios legislativos redefinen las evidencias antropológicas con el objetivo de cambiar la sociedad, nuestra cultura, más aún, nuestra civilización. Estas leyes ignoran las verdades universales y plantean problemas antropológicos, morales y simbólicos. Se ha perdido el sentido de la ley incapaz de interpretar los comportamientos y acontecimientos. La confusión se inscribe en la Ley al regular situaciones sin medir las consecuencias sobre el individuo y el entero cuerpo social, sin confrontarlo con la historia de la sociedad y de las mentalidades y, sobre todo, con una concepción antropológica del ser humano.

La ley no debería tener en cuenta las particularidades sexuales de cada uno. Sin embargo, al hacerlo, favorece la desestructuración de la sociedad al desconocer sus fundamentos, al haber perdido los puntos de referencia esenciales, afectando a sus raíces antropológicas. Lo legal no puede ser el producto de intrigas subjetivas o de deseos y reivindicaciones individuales que además entran en directa contradicción con el bien de la sociedad. Esta clase de ley corre el riesgo de promover un monstruo jurídico que añadirá incoherencia a la situación actual y traducirá en términos jurídicos problemas afectivo-sexuales. Este tipo de ley participa en la fragmentación de la sociedad y da estatuto legal a las tendencias parciales de la sexualidad humana. Así la ley se convierte en un instrumento narcisista. Estamos ante la negación misma del Derecho considerado como organizador del vínculo social y favorecedor de la relación a partir de las realidades objetivas y universales. En palabras de Anatrella, “el derecho se convierte en la norma de la no-norma puesto que la sociedad sería conminada  por el individuo a no reconocer más que sus reivindicaciones singulares extraídas de sus tendencias (Anatrella, 2008).

Es urgente devolver al Derecho y a la sociedad los fundamentos antropológicos extirpados; necesitamos recobrar los puntos esenciales de referencia, empezando por la alteridad sexual, para “rehumanizar” el ordenamiento jurídico y devolver a la persona humana –hombre y mujer- al centro de gravedad de la tarea legislativa como le corresponde, acabando con el relativismo jurídico que, paralelo al relativismo moral, impregna la regulación de los últimos años.
 
 

sábado, 7 de junio de 2014

MUÑECAS EDUCATIVAS PARA NIÑOS


 
 




La pretendida neutralidad sexual, la consideración de que niños y niñas son idénticos, de que la feminidad y la masculinidad son construcciones sociales aprendidas que deben ser eliminadas tienen efectos negativos en los niños tanto en el aspecto personal como en el académico.

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Que los niños jueguen más con muñecas o vistan de color rosa en vez de azul como proponía recientemente Maria Ángeles Ruiz-Tagle, de la asociación Consuelo Berges, con todo mi respeto, no va a facilitar que de mayores sean capaces de conciliar su vida familiar y laboral con sus parejas mucho mejor. Estos hechos en sí mismos no son determinantes pero si incidimos en ellos les vamos a crear confusión acerca de su verdadera identidad como varón o mujer, esa identidad que ya está configurada en el ADN de cada una de los billones de células de su organismo de tal manera que “cualquier disfunción que se produzca será causa de frustración y sufrimiento”. La conciliación de su vida familiar y laboral con sus parejas será consecuencia de que hayan sido educados en la responsabilidad, en valores y en la cultura del esfuerzo y para esto la educación diferenciada ofrece posibilidades que no ofrece la educación mixta.

La pretendida neutralidad sexual, la consideración de que niños y niñas son idénticos, de que la feminidad y la masculinidad son construcciones sociales aprendidas que deben ser eliminadas tienen efectos negativos en los niños tanto en el aspecto personal como en el académico. Maria Calvo Charro Presidenta de la European Asociation Single Sex Education, e Investigadora de la Universidad de Harvard, en su libro EDUCANDO PARA LA IGUALDAD comenta cómo científicos y expertos de muy diferentes tendencias e ideologías coinciden en que el aumento del fracaso escolar y de los problemas psíquicos en los niños y niñas tienen su origen en el empeño por despreciar las diferencias sexuales. Los avances de la neurociencia, favorecidos por las novedosas tecnologías de la imagen, que permiten el estudio de la actividad cerebral en personas vivas por medios no invasivos, muestran que, desde la octava semana de gestación, se originan diferencias cerebrales, en estructura y funcionamiento, provocadas principalmente por la testosterona en los hombres y por los estrógenos en las mujeres. Estas diferencias marcan ciertas tendencias, aptitudes y habilidades según el sexo durante toda la vida. Niños y niñas, hombres y mujeres, son iguales en derechos y deberes, humanidad y dignidad sin que haya diferencias significativas en su coeficiente intelectual; sin embargo, el diformismo sexual cerebral hace que sean, al mismo tiempo diferentes y eso se manifiesta habitualmente en formas de socialización, comunicación afectividad, sexualidad, comportamiento, reacciones ante idénticos estímulos, prioridades, intereses…lo que a su vez influye también en su forma de aprender. Cada niño y cada niña, es un ser único e irrepetible, un ser humano que sólo alcanzará su plenitud si tenemos en cuenta que el sexo no es algo accidental sino constitutivo de su persona.

La sexualidad es algo muy importante en las personas y no podemos banalizarla. Nos define, forma parte de todo lo que somos, de nuestra psique, de nuestra alma y de nuestro cuerpo que deben trabajar juntos en armonía para que el hombre y la mujer estén a bien consigo mismo y maduren en su potencial como persona”. La condición de hombre o mujer reflejada en la cadena de cromosomas ADN de cada una de las células de nuestro cuerpo que se refleja en la complementariedad física y fisiológica del hombre y la mujer deben estar en consonancia con el sentir de la mente y del espíritu; y las disfunciones que se produzcan serán siempre una fuente de frustración y sufrimiento.

Philippe Ariño homosexual español de 34 años, que actualmente enseña idiomas en París, en una valiente entrevista en www.aleteia.org cuya lectura recomiendo “vivamente” al lector, explica que “Ser homosexual es un sufrimiento, no es una elección o un pecado o algo inocuo: conozco a más de noventa personas con pulsiones homosexuales que han sido violadas. Ahora el mundo LGBT me odia por lo que digo, pero se lo repito también a ellos: la homosexualidad es una herida que no se alivia teniendo relaciones. Si no lo admites, nunca tendrás paz. En 2011 descubrí la belleza de la continencia. Había empezado a reconocer que algo no iba bien y volví a la iglesia. Durante una conferencia hablé de mi condición y me di cuenta de que me ayudaba. (…). Por esto digo que somos los peores enemigos de nosotros mismos. En la Iglesia, en cambio, he encontrado por primera vez a alguien que me ha acogido como persona, teniendo en cuenta todo lo que es Philippe”.

Al Ingenioso hidalgo Don quijote de la Mancha, de tanto leer novelas de caballerías, “se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio” y lo que eran molinos de vientos se tornaron gigantes en su cabeza. En el trasfondo de la pretendida neutralidad sexual está la ideología de género que busca, sino abolir la ley de la gravedad, si cambiar la naturaleza humana para reconfigurarla de nuevo. “Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por Don Quijote, dijo: pues aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar. Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante, y embistió con el primer molino que estaba delante; y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo.”
Publicado en El Mundo Cantabria el 7 de Junio de 2014