lunes, 23 de marzo de 2015

VIOLENCIA CONTRA CRISTIANOS



El cristianismo y más en concreto el catolicismo le da un valor añadido a la “cultura del esfuerzo”. Hace que el esfuerzo y el sufrimiento, que siempre están presentes en nuestra vida, adquieran sentido, tengan un valor adicional, a la vez que nos liberan de temores y de culpas
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Si alguna característica tuvo el debate en la opinión pública con motivo de los atentados de Paris fue esa especie de culto que se rindió a la libertad de expresión. Se dejó claro que existen unos límites, que son los derechos de los demás, pero en la práctica también ha de haber mecanismos judiciales que protejan los derechos de todos de una forma efectiva. La libertad de expresión sin límites es una fuente de problemas, que se acrecienta con la globalización y la carencia de leyes y Tribunales Internacionales que protejan a todos.

Ante todo hay que decir que son condenables los atentados de Paris y todos los actos violentos, entre ellos la muerte de 21 cristianos coptos de Egipto en la playa de Trípoli y los 20 que han muerto en el atentado de Túnez a manos del IS, y muchos otros más. Y son condenables los atentados y todos los actos de violencia, porque hay algo en nuestro interior que nos dice que tratemos a los demás como nos gustaría que ellos nos trataran a nosotros, o incluso mejor, porque hay actuaciones que pueden herir más la sensibilidad de otros que la propia. Nos encontramos también con que, ante los atentados y la violencia en general, se acumula mucho dolor y se puede caer en la tentación fácil de polarizar ese dolor hacia los que opinan diferente, hacia quien puede ser un adversario a derribar.

Se ha afirmado que solo la ley puede poner límite a nuestros actos, que lo único respetable son las personas y que las creencias religiosas deben confinarse al ámbito estrictamente privado. Pero si hay algo que no nos queda más remedio que creer, es que dentro de cien años no estaremos aquí, y de los que estaban hace cien años no queda ninguno, y si cien años no es suficiente, ciento cincuenta sí. Si hubiera alguna ley, de algún parlamento, que dictaminara que vamos a seguir viviendo indefinidamente, y la ciencia a su vez garantizara que el envejecimiento ha sido “derogado”, podríamos rendir “culto”, además de a la libertad de expresión, a nuestros gobernantes, parlamentarios y científicos. Pero hasta que eso ocurra prefiero pensar en el largo plazo y en esa noción del bien y del mal que llevo en mi mismo y que veo que, cuando no practico el bien, hay algo que se deteriora en mí y me cuesta más distinguirlo, y cuando practico el bien, mi percepción del mismo se vuelve más nítida. Como dijo un filósofo, el bien lo conoce mejor el que lo practica, y el mal lo conoce mejor el que no lo practica. Cuando las leyes recogen y protegen el bien común son una guía útil para todos, pero cuando tergiversan el bien con el mal, como la ley que dice que el aborto es un derecho, hacen sangrar a la sociedad. Hitler llegó al poder de forma democrática. Las leyes de la URSS purgaron muchos millones de personas. El Estado Islámico está haciendo atrocidades.

Todo esto me lleva a pensar en la existencia de un Dios Bueno, pero no como una idea vaga, una especie de “fuerza” al modo de “La guerra de la galaxias”, sino un Dios con el que se puede establecer un trato personal y que cuando te encuentras con Él, tus “miedos” desaparecen, aunque sigas inmerso en las limitaciones que tienes, en “la cultura del esfuerzo”. A medida que a ese Dios Bueno y Personal lo “aparcamos” y lo retiramos de la sociedad desaparecen con Él, poco a poco, el bien, la verdad y la belleza, porque proceden de él; y nos llenamos de “miedos”, supersticiones; y la presencia de otros “dioses” es más tangible, porque el demonio, el ángel caído, también existe y su afán es “usurpar” el puesto de Dios. Como alguien dijo alguna vez, el demonio es como un perro atado, que sólo muerde al que se le acerca.

Decía una canción de los años setenta: “Salud, dinero y amor y el que tenga estas tres cosas que le dé gracias a Dios”. Podríamos afirmar que esto es lo máximo que puede ofrecer el estado del bienestar bien entendido. Pero la salud se deteriora con los años, el dinero desaparece con las crisis económicas y el amor, ahora mismo está en sus peores momentos y en peligro de sustitución por el “flash del placer”.

La felicidad se escapa como el agua entre los dedos de las manos, pero existe la paz interior en la que podemos distinguir varios niveles. La paz de estar a bien contigo mismo, cuando haces el bien que debes hacer y evitas el mal que no debes hacer. Requiere de la “cultura del esfuerzo”. Toda nuestra vida requiere de la cultura del esfuerzo. Vivimos contra corriente, ahora más que nunca. Aunque tenemos una idea del bien, el mal también nos seduce. Tenemos una inclinación al mal, como si ya por nacimiento estuviéramos llenos de troyanos, gusanos, spyware.

El cristianismo y más en concreto el catolicismo le da un valor añadido a la “cultura del esfuerzo”. Hace que el esfuerzo y el sufrimiento, que siempre están presentes en nuestra vida, adquieran sentido, tengan un valor adicional, a la vez que nos liberan de temores y de culpas. Este valor añadido que da el cristianismo a la cultura del esfuerzo hace que la paz interior que le es propia a la cultura del esfuerzo, adquiera una nueva dimensión. Es la paz interior del que busca hacer el bien para agradar a Dios, para hacer la voluntad de ese Dios Bueno. Es una paz interior que puede no tener límites y es compatible con el sufrimiento y el envejecimiento. Esta paz interior se reflejaba muy bien en Juan Pablo II y ahí radicaba su gran poder de atracción.

Y para hablar de todo esto no se requiere la Fe religiosa, excepto en este valor añadido que he afirmado que el cristianismo da a la cultura del esfuerzo y alguna otra afirmación más, que se puede catalogar de “cultura religiosa”. La mayoría de estas ideas son de Aristóteles, puramente filosóficas, que después, el cristianismo ha sabido preservar por su aportación al Bien Común. En palabras del Papa Francisco, “la moral cristiana no es no caer jamás, sino levantarse siempre, … no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios … salir del propio recinto para ir a buscar a los lejanos en las periferias esenciales de la existencia”. Es la Buena Nueva de la Fe Católica. El lector tiene también la oportunidad de descubrir el inagotable mundo de la Redención y los Sacramentos.

Benedicto XVI manifestó que: “A partir de la ilustración, la crítica de la religión ha sostenido reiteradamente que la religión era la causa de violencia, y con eso ha fomentado la hostilidad contra las religiones”. Y Manuel Guerra Gómez añade “Los representantes de las religiones reunidos en Asís en 1986 quisieron decir que esta no es la verdadera naturaleza de la religión. Es más bien su deformación y contribuye a su destrucción. Es verdad que el fundamentalismo esclaviza a los hombres, pero tanto el religioso, como el laicista y el ideológico pagano. Pero de suyo la religión en cuanto religión no es así, y mucho menos el cristianismo, venerador del Dios Amor. Si alguna vez lo ha sido, lo ha sido no por ser religiosos, cristianos sino por no haberlo sido suficientemente”.

domingo, 8 de marzo de 2015

¿POR QUÉ SE ABORTA?


 
 

 
"La ausencia de imágenes por su parte convierte el debate sobre el aborto en algo abstracto y sin embargo aceptamos que se nos presenten imágenes de cómo se matan animales para sensibilizarnos y no nos sentimos manipulados por ello."
 
 
 
 
Si una cosa ha quedado clara con la modificación que el gobierno va a introducir en la Ley del Aborto de Zapatero exigiendo permiso paterno a las menores de edad para abortar, es que el gobierno ya no va a hacer nada más.

El programa electoral del Partido Popular dedica el apartado 3.1 a la Familia, que define como primera sociedad del bienestar. Después de hacer un diagnóstico acertado y establecer unos objetivos claros se establecen doce medidas para alcanzarlos. La medida número seis dice textualmente: «La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores». Sin embargo, el aborto se puede quedar definido como un derecho, con aborto libre y gratuito durante las primeras 12 semanas si en la manifestación del sábado próximo los ciudadanos no defendemos la vida de forma multitudinaria.

El debate intelectual del aborto es un debate ganado científicamente desde que en 1902 el inglés Archivald Edward Garrod descubrió que el cigoto contiene toda la información genética necesaria para dirigir el desarrollo de un nuevo ser. La edición de El Mundo del día 19 de febrero dedica un extenso artículo a hablar de la Sala de Máquinas del Genoma. José Ramón Ayllón en su libro “Antropología paso a paso” lo describe con mucha claridad “El ADN no sólo es código de identificación, sino también de edificación y conservación de todo el ser vivo, desde su primer instante. Está compuesto por bases nitrogenadas que se combinan en forma de genes unidos en largas moléculas. El ADN es mucho más que el DNI de cada ser vivo”. Los partidarios del aborto no suelen utilizar argumentos científicos, ni filosóficos sino slogans y afirmaciones casi siempre sin demostrar. Raramente se preguntan cuándo empieza la vida humana ni qué valor tiene cada vida humana.  

En el año 2003 yo vivía en Barcelona. Con motivo de las elecciones municipales, autonómicas, Generales y Europeas en el 2003 y en el 2004, un grupo de personas, ante el fuerte incremento que tenía el número de abortos en España, llegamos a la conclusión de que había que hacer algo y los fines de semana recorrimos las ciudades más importantes de Cataluña recogiendo firmas a favor de la vida humana. Entendimos muy claramente que el problema se producía por fraude de la ley del aborto anterior y que la realidad actual requería un planteamiento positivo, a favor de la vida y no en contra del aborto, aunque sean dos caras de la misma moneda. Pedíamos firmas para solicitar al gobierno “el 0.7% del PIB de apoyo a la mujer embarazada con dificultades para que no se viera abocada a abortar”. Éramos pocos y mal organizados y las firmas no tuvieron validez jurídica para ser instrumentadas como una ILP pero la experiencia nos fue de gran utilidad, para entender por qué se aborta y el enfoque que hay que dar al conflicto. Estuvimos en Gerona, Tarragona, Lérida, Sabadell, Tarrasa y Sant Cugat del Vallés. Nos firmó aproximadamente un 75% de las personas a las que se lo solicitábamos. Incluso personas de las que no te esperabas la firma. Comprobamos que los partidarios del aborto eran una ínfima minoría. Abundaban más los que nosotros definimos como “teóricos del aborto”, que hablaban de los casos extremos, pero cuando argumentabas con ellos, entendían el objetivo Y firmaban. “Defender la vida con la madre, y no contra la madre” formaba parte de nuestro planteamiento y era un planteamiento acertado. Podría contar anécdotas muy interesantes de conversaciones con estudiantes jóvenes.

Santiago Mata en su libro “De Isadora a Bibiana. El nuevo aborto y el holocausto” comenta que “una mujer no decide abortar, o es empujada por otros a hacerlo, porque suponga que lo que tiene dentro no es un ser humano. Más bien al contrario: sabe que lleva dentro un ser humano y en eso consiste el problema". El problema en el aborto es que muchas personas consideran que no pueden tener, al menos en ese momento, un hijo. Y ante un mundo que se les viene encima, consideran el aborto como solución. El escaso tiempo de vida, el tamaño del embrión pueden influir en la decisión de abortar: mientras ese ser es pequeño, no sufre, y pocas personas se enterarán. A modo de justificación, puede surgir entonces el argumento de que “aún no era humano” y caerse en el error de definir la humanidad por alguna de sus características. Pero esa justificación no es el auténtico motivo por el que se obra sino que la verdadera razón es, como hemos dicho, el rechazo que se experimenta por un ser que ya existe y que nos complica la vida. Santiago Mata afirma que “la paradoja es que cuando  se abandona el mero “hecho de vivir” como fundamento de la existencia de una persona humana, es imposible encontrar un fundamento sólido en que apoyarla. No hay hechos clave, sino datos que no modifican el ser y así llegamos al extremo de no poder estar seguros de la humanidad de un hombre que duerme. (…) En último término, la pregunta no es científica, sino ética. La duda no está en si sabemos cuándo comienza la vida humana, sino en si estamos dispuestos a respetarla. ”. La ausencia de imágenes por su parte convierte el debate sobre el aborto en algo abstracto y sin embargo aceptamos que se nos presenten imágenes de cómo se matan animales para sensibilizarnos y no nos sentimos manipulados por ello. Tan solo faltan en el mercado imágenes de abortos siendo un fenómeno tan extendido.

En una entrevista realizada a Jesús Poveda, presidente durante muchos años de Jóvenes Provida de Madrid, comentó “hace poco me llegó una chica con un volante de una trabajadora social para ir a abortar. Venía a buscar una segunda opinión. Mi opinión fue que no abortara y dijo: ¡Ah! Pues no aborto. Me dio vértigo la delgada línea roja que separa abortar de no abortar: el trato burocrático que, con su suave toque, empuja a la gente a abortar”.

La Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) hizo una encuesta en la que participaron casi dos mil mujeres que habían abortado y el 87% de ellas afirmaba que la causa principal por la que abortaron fue la falta de apoyo o el abandono de su pareja. Son los hombres los que dejan embarazadas a las mujeres, y detrás del slogan “Derecho a decidir” se puede entrever un “Apáñatelas como puedas”. El hombre, ante la vida que empieza, debe asumir sus responsabilidades y recuperar sus derechos.

No sólo es necesario la abolición de la ley del aborto de Zapatero que produce un fuerte acostumbramiento social y da barra libre a la industria abortista, sino que también es preciso recursos de apoyo a la maternidad, “el 0,7% del PIB de apoyo a la mujer embarazada para que no se vea abocada a abortar” y así solucionamos también el problema grave del envejecimiento de la población que va a convertir a España en el asilo de Europa.
 
 

viernes, 13 de febrero de 2015

PITONISAS, BRUJOS Y HECHICEROS




¿Se convertirán, Pablo Iglesias y sus amigos Monedero y el pequeño Errejón en el Capitán Trueno, Goliat y Crispín, y liberarán a España de bellacos y malandrines al grito de Santiago y cierra España? ¿O bien son una versión actualizada del Capitán Garfio y sus piratas, y nos llevarán al País de Nunca Jamás?
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Corría el mes de Agosto del pasado año cuando Arriola, la pitonisa del PP, conjuró a los dioses del Olimpo, o de Sierra Nevada, para que le anticiparan el futuro de la España electoral y los sacrificios que debían ofrecer para conseguir aplacar su ira, y también información privilegiada y un trato de favor. Sacó la bola, hecho las cartas, hizo los conjuros, rayos truenos, chirríos, ruidos de cadenas y alguna palabra codificada, venida del más allá, o del más acá, que se repetía machaconamente una y otra vez. Lanzó un exabrupto, un “demonios” –nunca mejor dicho- y llamó a Mariano transmitiéndole la ininteligible buena nueva. Entendieron que había que convocar la Junta Nacional –observe el lector que he dicho Junta Nacional, no Junta Autonómica- y por aquello del “ruido de cadenas” debía ser, como siempre, en el otrora castillo de Sigüenza, hoy confortable Parador Nacional.

Y así fue como allí, en las mazmorras del castillo, se reunió la cúpula, las mejores huestes, la pata negra del partido popular, un martes 9 de septiembre, festividad de San Pedro Claver. Amordazaron a Montoro por su propensión a decir lo que no toca, y repitieron los rituales, sacaron las bolas, echaron las cartas, hicieron los conjuros, algún rabo “fresco” de lagartija, -que era tiempo de lagartijas-, y los mismos resultados: rayos, truenos, chirríos, ruidos de cadenas, algún olor fétido, venido del más allá, o del más acá, que en Sigüenza se cocinan las mejores alubias, y la misma palabra codificada, que se repetía machaconamente una y otra vez. De nuevo exabruptos, demonios –nunca mejor dicho- y exhortos. Alguien mencionó, por asociación de imágenes y memoria audio-visual, al cocodrilo de Peter Pan en la película de Disney. Carcajadas generalizadas. Pero el espontáneo insistió. El cocodrilo, cada vez que se lanzaba por sorpresa a comerse al capitán Garfio, era descubierto por un Tic-Tac que salía de su interior, pues antaño había engullido la sabrosa mano del Capitán Garfio con reloj incluido. Las carcajadas se tornaron agridulces. ¿Has dicho Tic, Tac?  Sí, insistió el espontáneo – ¿el pequeño Nicolás, quizás?-. De nuevo repitieron los rituales, sacaron las bolas y echaron las cartas. Núñez Feijoo sugirió aprovechar para hacer una queimada, a lo que Mónago se adhirió con manifiesto entusiasmo y solicitó permiso para invitar a su novia canaria. Sánchez-Camacho en diez segundos dio diez razones por las cuales era diez veces mejor un cremat que una queimada. ¡Y la chica canaria se queda en su estancia!, añadió. Arriola pidió evitar las distracciones y se pusieron manos a la obra con tanto ímpetu y concentración que despertaron de su eterno sueño al mismísimo Doncel. Y efectivamente lo que se oía era un TIC-TAC. Arriola, la pitonisa del PP, había dado en el clavo, era un TIC-TAC, pero ¡qué demonios –nunca mejor dicho- significaba aquello!. Por más que insistieron y ofrecieron sacrificios –todos a una quemaron y pisotearon, por maldito, su viejo programa electoral-  los dioses no les dieron más información privilegiada. Y de nuevo un espontáneo – ¿el pequeño Nicolás, quizás?- sugirió: ¡lo averiguaremos!.

Y así corrieron los días, pasaron los meses, y cuando el 25 de Enero último, Pablo Iglesias le espetó a Mariano “en Grecia esta noche ya se escucha 'TIC, TAC'” todos los augurios quedaron descifrados. Al fin, la buena nueva de Arriola ya tenía nombre y apellidos. Se llamaba Pablo Iglesias. Y el susodicho convocó también a sus dioses de Sol para el pasado 31 de Enero; y los dioses le dieron su beneplácito en forma de multitudes. Pero, ¿podrán más los dioses de Pablo Iglesias que los de Arriola? ¿Ofrece también sacrificios ocultos a sus dioses el mencionado Pablo Iglesias? ¿Se convertirán, Pablo Iglesias y sus amigos Monedero y el pequeño Errejón en el Capitán Trueno, Goliat y Crispín, y liberarán a España de bellacos y malandrines al grito de Santiago y cierra España? ¿O bien son una versión actualizada del Capitán Garfio y sus piratas, y nos llevarán al País de Nunca Jamás? Y en ese caso, ¿quién hará de Peter Pan? y ¿quién de Campanilla? Continuará. Como decía la canción del grupo Santabárbara “Le llamaban Charly, la encontré en la calle tendida y lloró de hambre, Oh Charlie Charlie”. No se pierdan el próximo capítulo de esta trepidante serie “De Pitonisas, Brujos y Hechiceros”.

Publicado en El Mundo Cantabria el 13 de febrero de 2015

viernes, 6 de febrero de 2015

HOLOCAUSTO SILENCIOSO



HOLOCAUSTO SILENCIOSO



La celebración estos días del 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz nos recuerda uno de los grandes horrores de la historia, el exterminio industrial de un grupo étnico a través de las cámaras de gas. En su libro Libertad vivida, Jutta Burggaff hace una descripción de un diálogo entre un funcionario nacionalsocialista y un fiscal, que ha tenido lugar en uno de los famosos procesos judiciales después de la segunda guerra mundial. El relato es el siguiente: P: ¿Mataron a alguien en el campo de concentración? R: Sí. P: ¿Asfixiados por gas? R: Sí. P: Enterrados vivos? R: Ocurrió alguna vez. P: ¿Ayudó usted personalmente a matar a estas personas?. R: En absoluto, yo era solamente el tesorero del campo. P: ¿Qué efectos le producían estas acciones? R: Era duro al principio, pero nos acostumbramos. P: ¿Sabe usted que los rusos le van a colgar?. R: (rompiendo a llorar): ¿Por qué? ¿Qué he hecho?. Es cierto que no hizo nada; se limitó a cumplir órdenes. Los funcionarios del Estado nazi explicaron sus actuaciones inmorales con el argumento de que ellos se limitaron a cumplir órdenes. Ante el peligro de la pérdida del trabajo, del exilio, de desgracias para toda su familia, de la tortura y de la propia muerte (física o moral), abdicaron a los dictámenes de su conciencia y algunos se convirtieron en asesinos sin escrúpulos. La situación era, ciertamente, muy compleja, y no se trata de juzgar a personas concretas, sino de comprender la condición humana.

La aceptación social del aborto sin admitir a debate cuándo empieza la vida humana y qué valor tiene la vida humana, pone encima de la mesa un problema de naturaleza similar que nuestra sociedad tiene que resolver.

Con la ley del aborto de Zapatero han desaparecido las trabas jurídicas que tenía la industria abortista y sus únicas preocupaciones son de tipo comercial al igual que cualquier otra industria del mercado. La Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, que define el aborto como un derecho, tiene la virtud de dar “barra libre” a las clínicas abortistas para que ejerciten ese supuesto derecho de una forma industrial.

Esta ley pretende solucionar un conflicto negando que exista, de la misma forma que se negó la crisis económica. Y como un conflicto se produce al menos entre dos partes, para negarlo se otorga la decisión exclusivamente a una de las partes, la mujer, y al convertirlo en un derecho la otra parte, el feto, queda en el olvido sin ninguna protección legal. El aborto así va adquiriendo características industriales. Pero no basta con proclamarlo en la legislación, también hay que borrarlo de la conciencia, y para ello se enseña a los niños en la educación, bajo el amparo de la ley de Zapatero. ¿Pero conseguirá este objetivo la educación? ¿Y por qué es tan importante proponerse alcanzar este objetivo? Porque el aborto es el precio que tiene que pagar una sociedad del bienestar y del consumo que busca satisfacer los instintos básicos y evitar el sufrimiento a toda costa. Para unos ciudadanos a los que se ha prometido placer sin límites, un embarazo es un contratiempo que hay que evitar con distintos medios, y si aun así ocurre, se soluciona con el aborto. El aborto es la garantía final y ha de ser seguro para garantizar un sexo seguro sin cargas ni responsabilidades.

Sin embargo la realidad no se cambia con leyes. Si la industria del aborto quiere fomentar su negocio no basta con lo que diga la ley sino que ha de atender a la realidad del aborto.  Y la cruda realidad del aborto exige ocultar el sacrificio y su carácter humano, las personas que abortan y las cifras del negocio. Rebajar las cifras no es muy difícil porque nadie está interesado en que se haga un modelo 347, ni un resumen anual de IVA, ni nada que se le parezca. Además cuentan con el beneplácito de muchos políticos y gobernantes dispuestos a mirar para otro lado si hace falta. Ni siquiera el cliente estará predispuesto a pagar con medios que puedan vincular su nombre. Pero también hay que ocultar los cuerpos y la forma de hacerlo. Santiago Mata en su libro “De Isadora a Bibiana. El nuevo aborto y el holocausto” comenta que “Las pequeñas operaciones hospitalarias, los actos judiciales y hasta las ejecuciones donde las hay, se graban hoy día en vídeo. Lo que nunca se ha visto es uno de las decenas de millones de abortos que cada año se hacen en el mundo. Nunca hasta que alguien se decida a revelarlo. Y entonces quizá todo termine tan súbitamente como Auschwitz, sencillamente porque los gobernantes caerán en la cuenta de que lo que están ocultando es un sacrificio humano demasiado evidente como para negarlo. Pero mientras no se vea, lo negarán”.

En la práctica se trata de que sólo unas personas de confianza estén en contacto con la realidad de lo que sucede y no es difícil de realizar en una industria que está en pocas manos. Los señores del aborto tienen nombres y apellidos y son pocos los que se reparten el mercado. Santiago Mata en su libro dedica todo un capítulo “Quién es quién en la industria del aborto” a publicar los resultados de una investigación que “desbroza” los nombres más importantes. Una vez abiertas las puertas jurídicas de par en par, ahora se trata de abrirlas en la Constitución y para ello las estadísticas tienen que decir que las cifras de aborto están disminuyendo, aunque sea contradictorio con una ley que proclama un derecho. La ley de Zapatero tiene que ser una ley “exitosa”.

Sobre manipulación de encuestas tenemos el testimonio del DOCTOR BERNARD NATHANSON, que fue médico abortista, responsable de 75.000 abortos, convertido a pro-vida y al catolicismo. “Nuestro primer gran logro fue hacernos con los medios de comunicación (…) sabiendo que en encuestas veraces seríamos derrotados, amañamos los resultados con encuestas inventadas y las publicamos en los medios; según ellas el 60% de los norteamericanos era favorable a la implantación de leyes permisivas de aborto. Fue la táctica de exaltar la propia mentira y así conseguimos un apoyo suficiente, basado en números falsos sobre los abortos ilegales que se producían anualmente en USA. Esta cifra era de 100.000 aproximadamente, pero la que reiteradamente dimos a los medios de comunicación fue de 1.000.000. Y una mentira suficientemente reiterada es asumida como verdad por la opinión pública.” (…) La segunda táctica fundamental fue jugar la carta del anti-catolicismo (…). La tercera táctica fue denigrar o ignorar cualquier evidencia científica de que la vida comienza con la concepción”.

También tenemos el testimonio de MAURICE CAILLET, Maestro de la masonería y médico abortista convertido en pro-vida y al catolicismo. Caillet en su libro “Yo fui Masón”, describe cómo se involucró en los años 70 en la aprobación de la ley del aborto en Francia y en la realización de abortos. “Algunos de mis colegas y yo habíamos militado a favor de la supresión de la ley de 1920 que prohibía la práctica médica del aborto (…).algunos organismos, como Planificación Familiar, entidad de la que yo formaba parte y que estaba presidida por el doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, señalaban que cada año se producían 300.000 abortos clandestinos en Francia, cuyo resultado eran numerosos accidentes e incluso muertes”. Caillet hizo saber su “intención de aplicar esta nueva ley, que yo había deseado con todas mis fuerzas y que se había preparado en las logias”.

El que no avanza retrocede. Si Mariano Rajoy se piensa que es un tema de consenso y que  la cosa va a quedar así, se equivoca. Se intentará llevar a la constitución con el mismo consenso con el que se elaboró la Ley 2/2010, o sea, ninguno. Rajoy tiene la potestad de dar un giro de ciento ochenta grados y la sociedad lo ha de demandar en la manifestación a favor de la vida convocada en Madrid para el próximo 14 de marzo. Queda para otra ocasión hablar de por qué se aborta.


jueves, 8 de enero de 2015

ALTEZA REAL





"¿Está justificado que Iñaqui Urdangarín en Estados Unidos tuviera que salir corriendo para evitar que sus hijos fueran fotografiados por la prensa?, ¿Y que la Infanta Cristina fuera acosada por una periodista con una cámara oculta?"
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Hasta hace unos meses el debate en la Opinión Pública era si la Infanta debía ser imputada o no. Algunos argumentaban que era mejor la imputación porque así se pondría punto y final al tema. Ahora hemos pasado de la imputación al momento en que la Infanta se siente en el banquillo de los acusados. Algunos vuelven a argumentar que es mejor que se siente en el banquillo de los acusados porque así se pondrá punto y final al tema. Pero no da la impresión de que para el Juez Castro éste sea el punto final.

Si hacemos memoria vemos que los Duques de Palma han sido sometidos a un auténtico linchamiento mediático desde el principio. El secreto de sumario se levantó a mediados de diciembre del 2011 pero ya antes se habían producido numerosas filtraciones a la prensa. ¿No pudieron ser evitadas por el Juez? En casa de herrero cuchillo de palo. Nunca he entendido por qué se producen filtraciones en los Juzgados y tampoco he entendido que no se exijan responsabilidades a los titulares de los Juzgados. ¡Cuatro años ya de linchamiento mediático!

“¿Qué necesidad tenía ese chico tan alto llamado Urdangarín de organizar los “tejemanejes” que hizo”” dijo un tertuliano en un programa de televisión en el que también intervino José Luis Corcuera. Todos estuvieron de acuerdo en lamentar el “calvario” por el que habían pasado los Duques de Palma durante los últimos años y que no deseaban a nadie. Hubiera añadido que la necesidad que tuvo Urdangarín es la necesidad que tiene toda persona joven de desarrollar un trabajo profesional. Por una parte se encontró con un activo inmaterial que era su pertenencia a la casa real que le daba una posición de representatividad para la que no tuvo criterios de actuación ni había leyes que se los delimitasen; y por otra parte esa misma posición le impedía desarrollar una carrera profesional como cualquier economista, abogado, médico….etc. El resultado ha sido el que ha sido.

Volviendo al proceso de instrucción judicial, ¿Qué explicación tiene que un juez que investiga con extremada diligencia toda la trama internacional de las empresas y los movimientos de fondos, no sea capaz de frenar las filtraciones a la prensa? ¿Y posteriormente por qué se levantó tan pronto el secreto de sumario? ¿Necesitaba el juez Castro el apoyo y el jaleo de la opinión pública para seguir adelante con su labor? ¿Está justificado que Iñaqui Urdangarín en Estados Unidos tuviera que salir corriendo para evitar que sus hijos fueran fotografiados por la prensa?, ¿Y que la Infanta Cristina fuera acosada por una periodista con una cámara oculta? ¿Y que una cadena de televisión anunciara como si se tratase de una final de  futbol un programa con el título “Todo sobre el caso Iñaqui Urdangarín”? ¿No debería impedirse que salgan a la luz pública los correos electrónicos personales de Iñaqui Urdangarín? Me dieron pena algunos titulares de prensa que parecían ir dirigidos al rompimiento de la familia. El secreto de sumario ¿no está para evitar este tipo de situaciones?

Como decía Cervantes  en boca de Don quijote “Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones”.

Pero el secreto de sumario queda ya lejos, y el daño ya está hecho. Ahora uno de los puntos del debate es la igualdad ante la ley; y es un tema que se exhibe con frecuencia para dar cabida y justificación a actuaciones muy diversas. Sí, todos somos iguales ante la Ley pero no todos vivimos en las mismas circunstancias ni tenemos la misma dignidad, ni la misma autoridad ni contribuimos de la misma manera al bien común.  Esta igualdad admite muchos matices. En el debate político de la película Lincoln de Spielberg, se plasma muy acertadamente la importancia de estos matices trasladándose el debate desde la igualdad en todas las cosas hasta centrarlo únicamente en la igualdad jurídica: “Usted afirme que cree en la igualdad jurídica de todas las razas, no en la igualdad racial, se lo suplico señor. Contemporice o lo arriesga todo.” Es la recomendación que se da a uno de los diputados del partido republicano para que no entorpezca y facilite el proceso de aprobación de la decimotercera enmienda que aboliría la esclavitud.

El aforamiento de los diputados y cargos públicos rompe la igualdad jurídica; y también la rompe la potestad de indulto que recae en el gobierno. La igualdad jurídica se rompe sobre todo y como ya hemos comentado, cuando desde un juzgado se producen filtraciones que inician un proceso paralelo de enjuiciamiento en la prensa, que sólo se produce en personajes de relevancia pública. Podríamos encontrar muchas otras situaciones de hecho en que la igualdad jurídica se rompe en un sentido o en otro.

En el caso de la Infanta, la pregunta es si una persona que nace con una condición social, con un “para”, podemos decir que nace en situación de igualdad al resto de los ciudadanos; o más bien habríamos de afirmar que nace con una distinción, para bien o para mal. ¿Puede la Infanta ejercer una profesión de médico, abogado, economista…etc. con la misma normalidad que cualquier ciudadano, o su condición de Infanta hará que todo lo que haga tenga una relevancia susceptible de tener una repercusión mediática y ser enjuiciado por los medios?

De nuevo nos dice Cervantes en boca de Don Quijote “Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia”. Texto que evoca aquel principio de Derecho que dice “In dubio pro reo”. En caso de duda hay que estar a favor del acusado.

En la edición de El Mundo del pasado 22 de Diciembre se hablaba de  “La Rendija del abogado del Estado” y se decía que “El escrito del representante del Estado ha dejado la puerta abierta a la decisión de Castro”. (…) “No acusaba de delito fiscal a la hermana del Rey pero omitía solicitar el sobreseimiento de la causa respecto a ella. Esa relevante omisión ha podido facilitar que el instructor no aplique el precepto de la Ley de Enjuiciamiento Criminal invocado por el fiscal Pedro Horrach y la defensa de la Infanta para que ésta pudiera esquivar el banquillo”. Por un descuido técnico y la obstinación del Juez Castro la Infanta irá al banquillo de los acusados. Acudir al “Hacienda somos todos” es una argucia populista que está en línea con el linchamiento mediático producido por las filtraciones durante el secreto de sumario y por el levantamiento del secreto de sumario. “No te ciegue la pasión propia en la causa ajena, que los yerros que en ella hicieres, las más veces, serán sin remedio; y si le tuvieren, será a costa de tu crédito, y aun de tu hacienda” dice Cervantes en boca de Don Quijote.

El PSOE está muy preocupado por la buena imagen de la institución monárquica e insta al Rey a que pida a la Infanta que renuncie a sus derechos dinásticos.  Tendría credibilidad si se preocupara también por la buena imagen del Parlamento Español y pidiera al Gobierno una Ley que elimine el aforamiento de los diputados, y le pidiera también al Juez Castro que actúe con la misma objetividad que la juez Alaya.

La Infanta Cristina ha dado amplias muestras de nobleza, no sólo de abolengo sino también de corazón. Las grandes personas se curten en la adversidad, la rectificación de los propios errores permite mejorar,  y esperemos que el “pueblo” no sea tan cerril ni tan corto de miras que se obstine en destruir el carisma de los duques de Palma.
 
 

lunes, 29 de diciembre de 2014

QUID EST VERITAS?




Cálculos electorales similares a los de Poncio Pilatos, pero Rajoy olvida lo más importante: ¿Qué es la verdad?  Si tú no escuchas la verdad, nadie te la puede decir, respondió Claudia.
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Pilatos.- ¿Qué es la verdad, Claudia? ¿Tú la escuchas, la reconoces cuando habla?
Claudia.- Sí. ¿Tú no?
Pilatos.- ¿Cómo? ¿Me lo puedes decir?
Claudia.- Si tú no quieres escuchar la verdad, nadie te la puede decir.
Pilatos.- La verdad… ¿Quieres saber cuál es mi verdad, Claudia? He estado sofocando rebeliones en esta perdida provincia durante once años. Si no condeno a este hombre, sé que Caifás comenzará una rebelión. Si lo condeno, sus seguidores la comenzarán. De cualquier modo, habrá derramamiento de sangre. El césar me lo ha advertido, Claudia. Dos veces me lo advirtió. Juró que la próxima vez la sangre sería la mía. ¡Esa es mi verdad!

Unas escenas antes Claudia le había dicho: “no condenes a este galileo. Es santo. No harías más que meterte en problemas”. A lo que Pilatos respondió “¿Quieres saber mi definición de problema, Claudia? Ésta perdida provincia, esa sucia chusma de ahí fuera….” Y en el interrogatorio Pilatos le había preguntado a Jesús: “¿Y qué es la verdad?”,  pero Pilatos no esperó respuesta.

Estos breves diálogos no figuran en los Evangelios pero son necesarios en el guion de la película La Pasión de Mel Gibson y nos permiten entender las decisiones difíciles que tuvo que tomar Pilatos, y cómo con frecuencia en nuestra vida también podemos encontrarnos en situaciones semejantes y podemos lavarnos las manos como él.

La genial interpretación que hace Hristo Naumov Shovov de Pilatos nos permite imaginar al personaje. Pilatos fue un hombre de su tiempo fácilmente extrapolable al nuestro. Quiso hacer el bien, pero cometió el error de querer contentar a todos y olvidarse de buscar la verdad. No entendió que la verdad y el bien prevalecen siempre. Intentó que Herodes le solucionara el problema pero no funcionó. Después lo intentó con Barrabás y tampoco. Finalmente cedió ante el griterío “asambleario” de la turbamulta callejera encabezada por los fariseos. Se lavó las manos y entregó a Jesús, a un inocente, para que lo crucificaran.

No hay que echar mucha imaginación para trasladar la escena a la situación política que vive España en los momentos actuales con la Ley del Aborto. Nunca en toda la historia de la humanidad una ley ha incurrido en tal grado de iniquidad. Pervirtiendo el bien con el mal, define el aborto como un derecho y cambia la naturaleza humana introduciendo la ideología de género en la educación y en la sanidad. Es una ley que da forma al “seréis como dioses del Génesis”. Una ley votada bajo férrea disciplina de voto socialista, que en vez de solucionar el problema del aborto se lava las manos diciendo: no hay problema es un derecho; y deja “barra libre” a los objetivos comerciales de la industria abortista a la vez que cierra la puerta a la objeción de conciencia y cualquier otra discrepancia. Hoy 28 de diciembre, día de los santos inocentes, es un buen momento para recordar a todos aquellos que murieron antes de nacer.

El atentado del 11 de marzo de 2004 rompió las expectativas claras y legítimas de gobernar de Mariano Rajoy. Un atentado  que aún está sin aclarar y carga en su expediente un montón de interrogantes: manipulación de pruebas, falsos testimonios, aportación posterior de pruebas manipuladas. La causa material se ha demostrado que no fue Goma 2-ECO sino Titadyn. La persona acusada Jamal no pudo materialmente poner las bombas en todos los trenes a la vez. Muchos despropósitos a los que el líder de “Podemos” no presta la más mínima atención pero bien se jacta de la autoría del “Pásalo” que produjo el vuelco electoral a favor del PSOE. Tampoco se entiende que ni PSOE ni PP tengan interés en que se investigue la masacre. Parece como si para Rajoy hubiera sido una demostración de fuerza que le indicó el “aro por el que tenía que pasar”: no tocar las leyes ideológicas de Zapatero, a cambio de no ser incordiado y ser jaleado dentro y fuera de España. Rajoy debería sacarse de encima pitonisas, brujos, hechiceros y consignas extrañas. Como se dijo en la guerra del Pacífico en 1866: “Más vale honra sin barcos que barcos sin honra”. Más vale perder las elecciones por defender la vida, que surfearlas a base de no hacer nada para contentar a todos y perderlo todo y a todos.  En las próximas elecciones generales de Noviembre del 2015 habrá ver cuántos diputados quedan de los que votaron sí al aborto como derecho, y qué queda del Partido Popular sino deroga la inicua Ley de Zapatero.

  “Ofensiva de Rajoy para recuperar los votos perdidos” dice la primera plana de la edición de El Mundo del domingo pasado. “De nuevo la estrategia de Pedro Arriola vuelve a ejercer su terapia sedante”. “El presidente y sus ministros dan por hecho que si puede, Sánchez pactará con Podemos”. “Rajoy buscará gobernar en minoría en 2016, igual que hizo Aznar en 1996” “Rajoy moviliza al Gobierno” “Remodela la estrategia de comunicación y arenga a sus ministros a salir de los despachos”. “Trata de recuperar 2,5 millones de votos y pide a su equipo combatir a las nuevas fuerzas políticas”. Cálculos electorales similares a los de Poncio Pilatos, pero Rajoy olvida lo más importante: ¿Qué es la verdad?  Si tú no escuchas la verdad, nadie te la puede decir, respondió Claudia.
Publicado en El Mundo Cantabria el 29 de Diciembre de 2014
  

martes, 9 de diciembre de 2014

VIOLENCIA DE GÉNERO

Con cada suceso de violencia género se repite siempre el mismo discurso, las mismas frases, los mismos propósitos… pero el problema permanece. Hace poco se leía en televisión: “Cada día más mujeres maltratadas se atreven a llamar al 016...”.
Es de aquellos problemas en que el miedo se “mete en el cuerpo”; no solo el miedo de las personas que padecen la tal violencia que antes se llamaba doméstica, sino también el de las personas que discrepan sobre las raíces del problema y la forma de abordarlo. Hay mucho dolor acumulado, y también mucha ideología capaz de polarizar ese dolor y dirigirlo hacia los que opinen diferente, hacia los que opinen algo que no sea políticamente correcto. No existe un debate sosegado que permita buscar las raíces del problema, y no existe por miedo a discrepar y ser masacrado.
Como escribió un filósofo ilustre “el bien lo conoce mejor el que lo practica que el que no lo practica y, en cambio, el mal lo conoce mejor el que no lo practica que el que  lo practica”. Y como dijo Un Clásico “Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. Si el vínculo es así de fuerte, su ruptura siempre será problemática. Dicen los fabricantes de pegamentos y carpinteros que si la cola es de calidad, un mueble se romperá por cualquier sitio menos por dónde fue pegado. Son frases que algo tienen que ver con el problema que estamos tratando, pero a algunos les pueden resultar muy molestas. “Sólo recuerdo lo bueno, de lo malo nada” dice la genial canción “Retales de una vida” de Celtas Cortos. También nos puede ser de utilidad.
Hay que “desparasitar” de ideologías la legislación y en concreto la ley de violencia de género para empezar un debate sosegado. Una  reflexión profunda e inteligente nos llevaría a actuar preventivamente y potenciar la estabilidad del matrimonio y la familia. Sin embargo a partir del año 1981 en que se aprobó la primera ley de Divorcio, toda la legislación posterior, en concreto la del gobierno Zapatero, no sólo no ha promocionado el matrimonio como parte integrante del bien común sino que ha diluido su realidad creando un lenguaje equívoco que trata como iguales realidades diferentes, unas veces con el pretexto de superar antiguas discriminaciones y otras a impulsos de determinados grupos de presión. En Julio del 2005 la ley de divorcio exprés ha redefinido la figura jurídica del matrimonio y éste ha dejado de ser la institución del consorcio de vida en común entre un hombre y una mujer en orden a su mutuo perfeccionamiento y a la procreación para convertirse en la institución de la convivencia afectiva entre dos personas, con la posibilidad de ser disuelta unilateralmente por alguna de ellas, solo con que hayan transcurrido tres meses; desapareciendo a la vez los términos "marido" y "mujer", "esposo" y "esposa", "padre" y "madre" siendo sustituidos en los registros por "cónyuge A" o "cónyuge B. También en julio del 2005 se equipararon las uniones homosexuales al matrimonio con lo que el deterioro jurídico de esta institución que por su propia naturaleza busca la permanencia (una sola carne) ha sido constante.
En esta situación no es de extrañar que el número de víctimas de la mal llamada violencia de género esté fuera de control. Ya por los años 90 el psiquiatra Luis Rojas Marcos en un artículo Parejas rotas recogido por Covadonga Oshea en su libro La Armonía Vital, comentaba que “No existen divorcios amistosos. La ruptura del matrimonio es una de las experiencias más traumáticas que pueden sufrir los seres humanos. Aparte de sus implicaciones sociales, económicas y para muchos religiosas, es un proceso personal conflictivo y doloroso. Las personas en trance de disolver su compromiso atraviesan un largo túnel de miedo, de culpabilidad y de odio del que las dos partes salen con la moral consumida, las fuerzas gastadas y la autoestima dañada”.
Por su parte la ley de Violencia de género del 2004 no sólo no arregla nada sino que lo estropea más. Impregnada de ideología de género define la relación entre el hombre y la mujer como necesariamente conflictiva, con planteamientos importados de la lucha de clases marxista como la afirmación de su preámbulo de que “la violencia se dirige contra las mujeres por el hecho de ser mujeres y que es consecuencia de la desigualdad histórica de la mujer en la sociedad”. Desde el momento en que en su título II define los Derechos de las mujeres víctimas de violencia de género ignorando por completo los derechos de los hombres introduce un nuevo elemento de injusticia.
Muchas cosas se deben cambiar para abordar el problema de la violencia de género y sobre todo hay que actuar de forma preventiva apoyando la estabilidad del matrimonio y la familia, y permitir que los que opinan diferente también puedan hacerlo.

Publicado en el Mundo Cantabria el 9 de Diciembre de 2014