martes, 4 de octubre de 2011

NACIDA DURANTE EL ABORTO SALINO I


 
 
En la reciente Jornada Mundial de la Juventud se nos ha hablado del sufrimiento con palabras profundas dirigidas a los jóvenes en particular y a la sociedad en general. Se ha hablado del valor y la dignidad de toda vida humana y se ha precisado también que “Hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento”.

Para entender la realidad que hay detrás de este mensaje nos puede ayudar el relato de Gianna Jessen sobreviviente a un aborto provocado. El video se puede encontrar en YOUTUBE. Junto a la claridad de sus palabras y la elocuencia de su oratoria, su graciosa expresividad, su juventud y su belleza dan al testimonio un atractivo especial. Así nos lo cuenta:

“Soy adoptada y mi madre biológica tenía 17 años y también mi padre biológico. Tenía siete meses y medio de gestación cuando decidió acudir a Paternidad Planeada que es el proveedor de abortos más grande del mundo y ahí le aconsejaron someterse a un aborto de término tardía de solución salina. Esta solución se inyecta en el vientre de la madre. El bebe traga la solución la cual le quema por dentro, por fuera y entonces la madre da a luz un bebe muerto dentro de 24 horas. Pues para la sorpresa y el shock de todos no nací muerta sino viva el 6 de abril de 1977 en una clínica abortista en el condado de Los Ángeles. Lo fantástico de todo esto, del momento perfectamente atinado de mi nacimiento, es que el abortista todavía no empezaba su jornada así que ni siquiera tuvo la oportunidad de seguir con su plan para mi vida, o sea la muerte; y gracias a eso me encuentro ahora con ustedes. En la época en la que vivimos nacer no es políticamente correcto… tampoco lo es pronunciar el nombre de Jesucristo, traer su nombre a reuniones como esta porque su nombre incomoda a la gente terriblemente. Pero yo no sobreviví para hacer que la gente se sienta cómoda. Sobreviví para agitar las cosas un poco. Y me lo paso bien haciéndolo.

Y así fue como me entregaron viva después de 18 horas. Debo ser ciega, debo estar quemada, debo estar muerta. Y no lo estoy. Saben qué es lo más fantástico de todo esto, que el abortista tuvo que firmar mi acta de nacimiento. Así que sé quién es. Y también dice mi archivo clínico; nacida durante el aborto salino. Já, ellos no ganaron. He investigado sobre el hombre que practicó mi aborto y sus clínicas…son la cadena de clínicas más grande en los Estados Unidos de América y tiene unos ingresos brutos de 70 millones de dólares al año. Leí un libro de él hace unos años y dijo: “He abortado más de un millón de bebes y lo considero mi pasión” Les digo estas cosas para que sepan que estamos dentro de una batalla muy interesante en este mundo, nos demos cuenta o no   es una batalla de vida o muerte. ¿De qué lado estás tú?...

Así que una enfermera llamó una ambulancia y me transfirieron a un hospital lo cual es milagroso: en general la práctica en ese tiempo, y lo fue hasta el 2002 en mi país, era terminar la vida de un sobreviviente del aborto por medio de la estrangulación, la sofocación, abandonar al bebé para que éste muera o tirarlo. Pero el 5 de agosto del 2002, mi extraordinario Presidente Bush, firmó el Acta de Protección de los Infantes Nacidos Vivos para que eso ya no vuelva a pasar. Vamos muy en serio y espero que me odien para que cuando llegue el día de mi muerte pueda sentir a Dios alrededor de mí y así entender como fue ser odiado. Quiero decir que  a Él le odiaban; odiaban a Cristo, y no es que tenga ganas de ser odiada pero sé que en este viaje mío ya “estoy” odiada porque proclamo la vida. “A mí no me ganaron”. “El holocausto silencioso no ganó sobre mí”. Y mi misión entre muchas otras cosas es esta: Infundir en la humanidad un debate que hemos compartimentado y dejado para vestir santos, y decir esto es un problema. Hemos retirado nuestras emociones, nos estamos volviendo más duros. ¿Realmente quieren eso? ¿Cuánto están dispuestos a aceptar y cuánto están dispuestos a arriesgar para hablar con la verdad del amor y la gracia y cuánto están dispuestos a ser odiados? O, al final del día, ¿todo se trata de ti?, ¿o de mí?”

Después me colocaron en un hogar temporal de emergencia donde decidieron que yo no les caía muy bien y, como me gusta decir: ¿No sé cómo no me pudieron adorar desde un principio?¿Qué le pasa a esta gente? Pero así fue. Ven, me han odiado desde la concepción…por tantos…y querida por muchos más, pero en especial por Dios, soy su niña. No se metan con la niña de Dios. Tengo escrito en la frente que mejor te pones a mi lado porque mi Padre dirige el mundo.”

En la coyuntura de España con una tasa de más de cien mil abortos anuales, una píldora del día después que puede ser expedida sin receta médica, una depravada ley que proclama el aborto como un derecho y un candidato Rubalcaba que ha dicho que si gana las elecciones lo primero que hará será dar una vuelta de tuerca más y aprobar la Ley de Muerte digna, la historia vital de Gianna lleva a reflexionar profundamente.

En la segunda parte nos lanza un mensaje a los hombres, después a las mujeres y por último a los políticos. No se lo pierdan
Publicada en El Mundo Cantabria el 4 de octubre de 2011

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