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martes, 22 de diciembre de 2015

BATALLAS PERDIDAS, BATALLAS GANADAS


“ De las batallas perdidas, sale un ganador, de las batallas ganadas, sale un perdedor.
De las sonrisas al viento, hay lágrimas derramadas”,
dice la canción Retales de una vida de Celtas Cortos.


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Ciertamente no son tiempos de paz los que vivimos o al menos no para todos. Hoy, día laborable, ha habido 450 abortos en toda España y la mayor parte de ellos se concentran en las grandes ciudades y más en concreto en Madrid y Barcelona, mientras la sociedad mira para otro lado. Mientras miramos para otro lado, porque, si profundizamos más, la guerra es contra uno mismo. “No extrañéis dulces amigos, que esté mi frente arrugada: yo vivo en paz con los hombres y en guerra con mi entrañas”, decía Antonio Machado. Es una lucha del bien contra el mal, una lucha atroz la que se vive, en el interior de cada uno y en la sociedad.

Empezamos nueva legislatura. Legislatura de difícil gobernabilidad y con todas las leyes ideológicas de Zapatero sin derogar. Las omisiones de Rajoy las validaron todas. En la batalla de la vida o en la batalla del aborto, podía haberse dado un paso de gigante, pero quedó ahí. Rajoy, primero nos “toreó” y después, no se sabe por qué extrañas razones, se cambió de bando. Y ahora tenemos cuatro años más de acostumbramiento al aborto como derecho.

La mujer es la “guardiana” de la vida naciente, y la sociedad ha de confiar en ella, pero ¿puede la mujer ser la guardiana de la vida cuando su entorno solo le ofrece aborto sí, o aborto sí. Ni siquiera el grave problema de la caída de la natalidad es capaz de hacer reaccionar a esta sociedad y a esta clase política anestesiada que dice aplicar políticas sociales que son políticas sociales de caballero andante, de “desfacer entuertos” en pro de los menesterosos, pero políticas carentes de realismo. “Para cuya seguridad, andando más los tiempos y creciendo más la malicia, se instituyó la orden de los caballeros andantes, para defender las doncellas, amparar las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos. De esta orden soy yo, hermanos cabreros, a quien agradezco el agasajo y buen acogimiento que hacéis a mí y a mi escudero”.

 Y acostumbramiento también a la ideología de género que corrompe y destroza nuestros niños y nuestros jóvenes en la enseñanza, agrediendo su identidad. “Esto te pasa porque tú eres distinto, hasta que no descubras tu verdadera identidad no serás feliz” Este argumento dicho por un adulto con autoridad a un niño con problemas de integración en clase, es demoledor, máxime cuando la felicidad es algo que se escapa como el agua entre las manos. Es dar un valor “redentor” a la ideología de género.

Si no se avanza en la batalla de la vida, la siguiente batalla que aparece es la de la educación diferenciada. Mientras la corrupción arrebata el dinero de la sociedad, los planteamientos totalitarios arrebatan libertades; la libertad de educar a nuestros hijos según las convicciones de sus padres, porque son sus padres quienes les quieren. El Estado no ama, no quiere, en este caso busca imponer su pensamiento uniforme. Por eso algunos partidos emergentes no son la solución a los partidos corruptos, sino un problema más.

Y si no se avanza en la batalla de la educación diferenciada la siguiente batalla que surge es la de la educación concertada por razones similares. El deseo de imponer voluntades y arrebatar libertades. Como hemos dicho, se roba dinero de todos con la corrupción, pero más se pierde cuando nos roban libertades. Albert Rivera no entendió que la educación concertada era el voto cautivo del Partido Popular, además de ser la instrumentación del derecho a la liberad de educación. Las plazas de alumnos en educación concertada pueden superar en número a las de la pública. Craso error señor Rivera. Los padres con hijos en la concertada no han tenido otro remedio que votar masivamente al Partido Popular.

Craso error también por parte de los padres de la concertada porque Rajoy no tuvo ningún escrúpulo en purgar su partido de todos aquellos que no se sometieron a la disciplina de voto en el caso del aborto. Y ahora no hay nada que distinga al PP del PSOE. Y Rajoy no tendrá ningún escrúpulo en recortar la diferenciada y la concertada cuando lo requieran sus intereses electorales. Si no, revisen las leyes que se han aprobado en Galicia por parte de Alberto Núñez Feijoo. Leyes de no discriminación de Gays y Lesbianas que invierten la carga de la prueba y rompen con los logros de dos mil años de Estado de Derecho. También se ha hecho en la Cataluña de Arthur Mas y se pretende hacer en otras comunidades gobernadas por el Partido Popular.

Y las siguientes batallas serán la supresión de la educación no estatal y llevar a la Constitución las leyes Ideológicas de Zapatero.

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los social-demócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.


Aquellos que no salieron a la calle en las últimas manifestaciones pro-vida de este año pasado, no les quepa duda que tendrán que hacerlo cuando les suban el recibo del colegio, porque como dije más arriba no son tiempos de paz los que corren. Pero si se ganan las batallas con la fuerza de la verdad, la verdad nos hará libres
 
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sábado, 22 de agosto de 2015

CHICAS INGENIERAS



 
“Niños y niñas, hombres y mujeres, son iguales en derechos y deberes, humanidad y dignidad, sin que haya diferencias significativas en el coeficiente intelectual, precisando que con la educación se trata de conseguir “una sociedad más justa en la que...."
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Por qué las chicas no quieren ser ingenieras, planteaba Olga R. Sanmartín en El Mundo el pasado 27 de Julio, a raíz de los últimos datos del Ministerio de Educación que han mostrado que mientras en las universidades españolas el 54% son mujeres, por cada ocho ingenieros hay dos ingenieras. La OCDE observa que a los 15 años las chicas ya han decidido que no van a ser ingenieras ni informáticas y que no es cierto que se les den peor las disciplinas técnicas. Se alega que “La falta de referentes femeninos, los estereotipos o lo poco que se resalta la utilidad social de las carreras técnicas llevan a esta situación.

Señalaba también Olga R. Sanmartín que, Juan Julián Merelo, -catedrático de Arquitectura y Tecnología de Computadores-, promotor desde hace dos veranos del Campus Tecnológico para Chicas en la  Universidad de Granada, recibe numerosas críticas por el hecho de que el campus sea sólo para mujeres “Nos dicen que discriminamos, pero ésta es una iniciativa concreta para un colectivo que lo necesita más que otro. Si el campus fuera mixto, se llenaría de chicos. Y no lograríamos aumentar la diversidad en las carreras técnicas, que es lo que pretendemos»

Por su parte Maria Calvo Charro, en su libro Educando para la Igualdad estudia esta problemática y señala que “Décadas de investigación en neurociencia, en endocrinología genética, psicología del desarrollo, demuestran que las diferencias entre los sexos, respecto a las aptitudes, formas de sentir, de trabajar, de reaccionar, no son solo el resultado de unos roles tradicionalmente atribuidos a hombre y mujeres, o de unos condicionamientos histórico-culturales, sino que en gran medida vienen dadas por la naturaleza”.

Las aportaciones del Dr. Hugo Liaño, Jefe de Neurología de la Clínica Puerta de Hierro; de Lawrence Cahill doctor en Neurociencia y profesor del Departamento de Neurobiología de la Universidad de California son concluyentes en demostrar que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes tanto en su arquitectura como en su actividad sin que estas diferencias impliquen términos de superioridad-inferioridad. Determinadas regiones del cerebro no participan por igual, ni del mismo modo, en los procesos cognitivos de ambos sexos. Existe un dimorfismo sexual cerebral que requiere una respuesta adecuada en el ámbito del aprendizaje y la educación.

Estas variaciones estructurales y funcionales básicas de los cerebros constituyen el fundamento biológico de muchas diferencias cotidianas en el comportamiento y experiencias vitales de hombres y mujeres.

“También se ha demostrado científicamente que la velocidad en la maduración, cerebral y física, de niños y niñas es distinta. Las diferencias cerebrales que se dan desde el seno materno determinan que ellas maduren antes biológica y psicológicamente. Esta diferente velocidad en la maduración de niños y niñas provoca a su vez diferencias palpables en el rendimiento académico de unos y otras. Sólo siendo conscientes de estas diferencias se les puede dar un tratamiento justo y adecuado, permitiendo su aprovechamiento para conseguir una auténtica igualdad de oportunidades.” Y son diferencias fácilmente salvables con técnicas pedagógicas adecuadas.  “Es necesario despertar del letargo aquellas zonas del cerebro masculino o femenino cuyo desarrollo madurativo esté más atrasado, hasta que alcancen el mismo nivel que las del sexo opuesto. Para ello sólo hace falta comprender las peculiaridades masculinas y femeninas del cerebro y darles el tratamiento adecuado”.

La neuróloga Sandra Witelson sostiene que el cerebro actúa utilizando los mecanismos de aprendizaje que le resultan más sencillos. Si no se potencia su uso con técnicas pedagógicas adecuadas, nunca alcanzará su verdadero potencial. En relación con los chicos si potenciamos sus actividades lingüísticas estaremos potenciando que el hemisferio izquierdo de su cerebro salga de su letargo y en relación con las niñas si potenciamos con métodos docentes adecuados las matemáticas y las ciencias estaremos ayudándolas a desarrollar su hemisferio derecho.

La reforma de los métodos educativos puede compensar en cierta medida las diferencias comparativas entre los sexos. Por ejemplo se ha demostrado que las niñas perciben mejor el lenguaje verbal que el de los símbolos, de manera que la transformación de símbolos matemáticos en palabras les ayuda a la mejor asimilación y comprensión de la material. Afirma Michael Gurian que “si la clase de matemáticas se imparte utilizando objetos el cerebro femenino lo encuentra más fácil”.

Maria Calvo  señala también que “Los ritmos de maduración cognitiva de niños y niñas en estas materias están desacompasados, no coinciden. Ignorar este hecho en el ámbito docente está provocando incomprensiones, frustraciones, conflictos y fracaso escolar. Llega un momento vital en el que estos ritmos madurativos coinciden, pero en el interín, hasta que se igualan, estamos desaprovechando unos periodos cognitivos esenciales, estamos perdiendo un tiempo precioso ya que muchas vocaciones quedan frustradas y muchas potencialidades son arrinconadas por el camino. “ (…) Del mismo modo, para favorecer que nuestros muchachos accedan más a carreras ahora copadas por mujeres, como las relativas a la literatura, enfermería o arte, sería conveniente dotarles, en infantil y primaria de un apoyo específico en estas materias, que supla la lentitud de su ritmo cognitivo en las primeras etapas escolares.

María Calvo Charro establece objetivos claros de igualdad definiéndolos como: “Niños y niñas, hombres y mujeres, son iguales en derechos y deberes, humanidad y dignidad, sin que haya diferencias significativas en el coeficiente intelectual, precisando que con la educación se trata de conseguir “una sociedad más justa en la que los muchachos se involucren a fondo en las labores domésticas y responsabilidades familiares, sin menoscabar por ello su masculinidad; y en la que las niñas sean capaces de convertirse en las líderes profesionales, políticas y sociales del mañana, sin renunciar por ello a su esencia femenina, especialmente a la maternidad, favoreciendo así la labor humanizadora de la sociedad como solo ellas, con su peculiar forma de sentir y vivir, pueden hacerlo”;

Maria Calvo habla también de la incomprensión hacia los varones en la escuela y de las grandes aportaciones que realiza en este campo la educación diferenciada así como su mayor extensión en otros países.
 

martes, 7 de abril de 2015

IGUALDAD, RESPETO Y VIOLENCIA






"Hay que añadir también que “primero hay que dejarles nacer” y que hay un gran olvidado que es el padre. Con frecuencia nos olvidamos de él cuando se trata de hablar del cariño de los hijos y sin embargo los niños necesitan de su padre como agua de mayo."

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La celebración del Día Mundial del Síndrome de Down con la campaña “La Vida no va de cromosomas” ha sensibilizado a la sociedad con los niños con síndrome de Down y les ha acercado a su manera de ser, pensar y sentir. El video elaborado empieza diciendo “queríamos saber cómo se ven las madres de hijos con Síndrome de Down a sí mismas” y finaliza mostrando como ven los niños con Síndrome de Down a sus madres. Hay que añadir también que “primero hay que dejarles nacer” y que hay un gran olvidado que es el padre. Con frecuencia nos olvidamos de él cuando se trata de hablar del cariño de los hijos y sin embargo los niños necesitan de su padre como agua de mayo. Se ha hablado también de la Igualdad entre el hombre y la mujer, de la conciliación de la Vida laboral y familiar y la presencia de la mujer en la sociedad, con motivo del Día Internacional de la mujer. Y recientemente la Macro-encuesta de 2015 nos muestra que la violencia de género –antes llamada doméstica- aumenta en España sin que se acierte con las claves para atajar el problema.

En el largo camino hacia la igualdad y el respeto hay de profundizar en el análisis si queremos que haya avances positivos en la sociedad, y se ha de abordar ya desde la edad escolar.

Es una mujer, precisamente la que pone el “dardo en la diana”. María Calvo Charro en su libro “Educando para la Igualdad” establece objetivos claros de igualdad definiéndolos como: “Niños y niñas, hombres y mujeres, son iguales en derechos y deberes, humanidad y dignidad, sin que haya diferencias significativas en el coeficiente intelectual, precisando que con la educación se trata de conseguir “una sociedad más justa en la que los muchachos se involucren a fondo en las labores domésticas y responsabilidades familiares, sin menoscabar por ello su masculinidad; y en la que las niñas sean capaces de convertirse en las líderes profesionales, políticas y sociales del mañana, sin renunciar por ello a su esencia femenina, especialmente a la maternidad, favoreciendo así la labor humanizadora de la sociedad como solo ellas, con su peculiar forma de sentir y vivir, pueden hacerlo”; y advirtiendo de los problemas que plantea la pretendida neutralidad sexual en cuanto al aumento del fracaso sexual y el número de problemas psicológicos en niños y niñas. De todo ello se deduce la importancia de que la educación se realice sobre un conocimiento previo de las diferencias sexuales.

Comprender y aceptar la existencia de estas diferencias biológicas entre sexos nos permite aceptar asimismo la existencia de diferentes formas de comportarse y aprender en niños y niñas, de acuerdo con sus características psicológicas somáticas y personales. Ignorarlas puede traer graves consecuencias en nuestras relaciones con el sexo opuesto: conflictos, incomprensiones, frustraciones, separaciones. Esta realidad se radicaliza cuando nos referimos a niños y niñas, pues no tienen aún configurada su personalidad definitiva, y entre los 6 y los 17 años sus cerebros experimentan los cambios más profundos, que afectarán a su vida en la madurez. Estas diferencias provocan asimismo que tengan una forma distinta de aprender. Como señala el profesor Rubia, las estrategias para conseguir un rendimiento parecido difieren en varones y mujeres. Los métodos docentes o técnicas pedagógicas válidas para los varones pueden provocar efectos negativos en las niñas. Y viceversa los sistemas que tienen éxito con las niñas pueden provocar un desastre pedagógico con los chicos.

Pero no sólo se trata de diferencias biológicas sino que también se ha demostrado científicamente que la velocidad en la maduración, cerebral y física, de niños y niñas es distinta. Las diferencias cerebrales que se dan desde el seno materno determinan que ellas maduren antes biológica y psicológicamente. Niños y niñas tienen tiempos de desarrollo diferentes. Las hormonas que irrumpen desde la pubertad desempeñan un importante papel en estos procesos, ya que afectan a la función cerebral de una forma muy distinta, y explican en parte por qué chicos y chicas se desarrollan a un ritmo distinto. Esta diferente velocidad en la maduración de niños y niñas provoca a su vez diferencias palpables en el rendimiento académico de unos y otras. Sólo siendo conscientes de estas diferencias se les puede dar un tratamiento justo y adecuado, permitiendo su aprovechamiento para conseguir una auténtica igualdad de oportunidades.

Maria Calvo basa sus conclusiones, entre otros, en trabajos del psiquiatra Jay Giedd, del Instituto Nacional de Salud de Washington; investigaciones de científicos del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, en Estados Unidos con 329 niños; investigaciones de los neurocientíficos Reuwen y Anat Achiron; estudios paralelos en Escocia realizados con una muestra de 3200 niños y niñas por un profesor de la Universidad de Glasgow; estudios realizados con más de 150.000 norteamericanos de edades comprendidas entre los 13 y los 20 años; estudios sobre los hábitos de lectura de los niños americanos por la Scholastic’s 2008 Kids and Family Reading Report; estudios realizados en la escuela de primaria Brighton’s French Road o en el Instituto Wilson Foundation. Con apoyo en estos trabajos afirma que “el desarrollo cognitivo del varón es más lento en ciertos tramos de edad en relación, sobre todo con las habilidades lingüísticas; las niñas están biológicamente dotadas de una inmensa capacidad para la expresión emocional. Este hecho tiene una enorme trascendencia en las etapas escolares infantil y primaria, sin embargo nuestro sistema escolar no lo tiene en cuenta y la mayoría de los profesores no son conscientes de estas diferencias naturales, lo que provoca que muchos chicos queden retrasados respecto a las chicas, sufran frustración, desánimo, pierdan la motivación y se les obligue a repetir curso en mucha mayor medida que sus compañeras.

En la pubertad, la precocidad femenina se manifiesta en un desarrollo físico y psíquico con una ventaja de hasta dos años. Esto puede provocar conflictos en las aulas, pues los chicos se sienten despreciados por las niñas, que los consideran unos “críos” y en muchas ocasiones se ríen del infantilismo de sus razonamientos, comportamiento y reacciones. La maduración más lenta en el caso de los varones, lleva a no pocos chicos a posicionar su rol a través de actitudes sexistas, de violencia machista, que dificulta la convivencia en la escuela y en la sociedad. Los chicos tímidos tampoco salen ganando, pues reaccionan normalmente retrayéndose y encerrándose en sí mismos, aislándose en sus relaciones con las chicas.

Y sin embargo los chicos tienen una mayor habilidad espacial y en la pubertad por lo general, comienzan a aventajar a las niñas en geometría, dibujo técnico y otras tareas espaciales. Los chicos tienen mayor facilidad para el pensamiento lógico-matemático y el razonamiento abstracto. Esto ayuda a explicar que los chicos tiendan más a carreras técnicas como la arquitectura o la ingeniería. Los chicos son deductivos, parten de una regla general y llegan a conclusiones. Las chicas son inductivas, recopilan detalles y llegan a reglas generales. Los chicos se apoyan más en datos objetivos, las chicas en datos subjetivos y personales, en vivencias.

Llegados a este punto la pregunta es ¿cómo se puede potenciar con la educación las habilidades positivas propias de cada sexo y encauzar aquellas diferencias que podrían dificultar el equilibrado desarrollo de la personalidad y la igualdad de oportunidades en la sociedad? Y en la respuesta parece que la educación diferenciada tiene mucho que aportar. Respuesta que abordaremos en la próxima ocasión
 
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